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Ismail Shammut: La Odisea de un Pueblo
La historia de un pueblo en un cuadro, contada por Tamam Al-Akhal
Emiratos Árabes Unidos, 2017
Entrevista, 19:18 min
Realización: FununArts

La gran artista palestina Tamam Al-Akhal, esposa de Ismail Shammut, narra en esta entrevista la larga historia de una de las pinturas más espectaculares de Shammut, desde su gestación hasta su conclusión y su “odisea” desde las primeras exhibiciones hasta su restauración. Lo cual curiosamente se parece a la “odisea” del pueblo palestino, que esta pintura retrata con genialidad y que Tamam describe con detalles fascinantes.

Se trata de una obra maestra distintiva de Ismail Shammout. Una de sus características prominentes es su tamaño: un lienzo de 6 metros de ancho por 1 metro de altura. Las poderosas imágenes y el gran tamaño de esta pintura al óleo son imponentes. Cuenta la historia de una nación en una sola pintura, que se lee de derecha a izquierda, como el idioma árabe.

Esta obra maestra contiene, además, una predicción del autor: en el centro del cuadro, se ven claras imágenes que representan la Intifada de las Piedras, la rebelión del pueblo palestino contra la ocupación, que estalló en 1987, 7 años después de la finalización de este cuadro.

“La Odisea de un Pueblo”
Obra del fallecido artista palestino Ismail Shammut (1930-2006)

Entrevista a la artista palestina Tamam Al-Akhal, esposa de Shammut

1.- Historia de un cuadro

“En 1980, Ismail pasó por un largo período de intranquilidad. No dormía bien y durante el día estaba como ausente. Le pregunté ¿qué te ocurre?

Me dijo que quería poder retratar la lucha palestina entera a través de cuadros, desde el comienzo, a la trayectoria del pueblo oprimido hacia nuestros sueños.

Le dije: puedes pintar una serie de cuadros para expresar lo que sientes.

Y un día al entrar a casa lo encontré desplegando sobre el piso un lienzo de 6 metros de largo por 1 metro de alto. Le pregunté ¿qué estás haciendo?

Me dijo que necesitaba pintar lo que tenía en su mente y le molestaba.

Y así empezó. A veces de rodillas, otras veces sentado sobre un almohadón. Pasaba muchas horas en posiciones muy incómodas. Le dije que eso no era bueno para su espalda.

Me decía que no me acerque y que no permita que los niños se acerquen a donde estaba el lienzo. Esto, por supuesto, en nuestra casa. Incluso a nuestras visitas las sentábamos en un rincón, lejos de la pintura. Le llevó 4 meses terminarla.

Trabajaba en ese cuadro todos los días, todo lo que podía. Llegaba a casa del trabajo e inmediatamente empezaba a trabajar en este cuadro.

La historia que retrata el cuadro:

El horrible ataque europeo fue un ataque de seres humanos, pero el agresor y el ocupante se veían monstruosos para las víctimas. Así que pintó estas tuberías y la figura de un humano con una agresividad anormal, antinatural. Los británicos y otros europeos y los norteamericanos atacaron el petróleo. Tenían mucho poder con sus propias economías y recursos naturales, pero insistieron en robar los nuestros, del mundo árabe…

Y la primera víctima fue el pueblo palestino, dispersado para la implantación de Israel. En la pintura, el sol está loco, enojado, el cielo está oscuro y sombrío. El ataque forzó al pueblo palestino a defenderse a mano pelada. Un pueblo desarmado tuvo que defenderse a mano pelada de la agresión muy bien armada. El resultado fue que las armas fueron más fuertes que los humanos, hierro contra humanos desprotegidos.

Resistimos, nos defendimos y luchamos con nuestros cuerpos. Ellos trataron de todas las formas posibles de expulsarnos de nuestro país, y esto es lo que hicieron. Es decir, nos arrancaron, nos desarraigaron de nuestra tierra y nos exiliaron por todo el mundo. Los niños fueron dejados a la intemperie, sin protección alguna. Y vemos en la pintura niños que encontraron protección en la bandera palestina.

Las madres tuvieron que despedirse de sus hijos, tuvieron que separarse. Ellos tenían que salir a buscar trabajo en el extranjero o buscar educación en otros países para ganarse la vida.

Pero los palestinos empezaron a defenderse con la única arma que tenían, las piedras. Con piedras salieron a defender sus casas y su patria contra las demoliciones de casas a manos de las fuerzas israelíes y contra la confiscación de tierras y propiedades que usaban en favor de sus colonos, destruyendo la agricultura palestina. Ningún otro pueblo ha soportado lo que ha tenido que soportar el pueblo palestino.

Ismail pintó también en este cuadro imágenes de la expulsión por la fuerza y la desesperación que sintió el pueblo. Y de repente aparece en el cuadro la imagen del héroe, con la kufiya sobre su cabeza, tan grandioso como el pueblo, con una expresión de determinación a resistir y a emprender la lucha armada.

Detrás de él se ven los combatientes del Ejército de Liberación de Palestina alineados en muestra de unidad. Esto simboliza el logro de las naciones árabes al tomar la decisión unánime de crear la Organización de Liberación Palestina (OLP) que luego unificó a todas las facciones y organizaciones palestinas en un solo organismo. Por supuesto, muchos combatientes murieron, y los mártires están también representados en este cuadro.

El sueño de Ismail era poder vivir para presenciar el día de la liberación y la libertad que nuestros hijos celebrarían con una suelta de palomas y recogiendo las flores de la primavera de la vida. Este era el sueño y todo esto está en un solo cuadro: desde el salvaje y poderoso ataque sobre el pueblo palestino a causa del petróleo, a las víctimas, los prisioneros de guerra, los niños de las piedras, el Ejército de Liberación de Palestina, la unidad nacional, etc., hasta alcanzar la liberación.

Este era el sueño y él quiso mostrarlo al mundo entero”.

2.- Las exhibiciones del cuadro

“La primera exhibición de este cuadro fue en Beirut en la galería Dar Al-Karama [La Casa de la Dignidad], en 1981. Terminó de pintar el cuadro en 1981, y fue muy bien recibido.

La segunda exhibición fue en Damasco, Siria, en la Unión de Artistas Árabes.

La tercera fue en Kuala Lumpur, Malasia, cuando Anwar Ibrahim era vice primer ministro. Ibrahim escuchó atentamente la explicación y descripción de Ismail sobre la pintura. Hizo muchas preguntas porque este cuadro era la única obra exhibida en esta exposición. Ibrahim pidió que el cuadro permanezca en Malasia durante 6 meses para poder exhibirlo en todas las ciudades de Malasia. Y lo hizo. Después nos lo envió a Kuwait, que es donde vivíamos en esa época.

Luego se exhibió también en Kuwait.

Cuando nos reubicamos en Jordania, fue exhibido también allí, en el Museo Nacional Jordano y en la galería Orfally, una galería privada. Y siempre recibió críticas extraordinarias”.

3.- El arte de Ismail Shammut

“Una característica del arte de Ismail es que no dejaba ni un solo centímetro vacío. Cada centímetro debe complementar el resto, según la opinión de los críticos, Ismail no da una sola pincelada sin un propósito significativo desde el principio hasta el fin. No dejaba lugares vacíos, salvo que el cuadro lo requiriera.

Los críticos consideraron extraño que sea casi imposible encontrar sangre en las obras de Ismail. Esta fue la opinión de los críticos, especialmente los del Museo de Pérgamo, Alemania, que posee varias pinturas nuestras.

Desde el punto de vista artístico, este cuadro contiene varias escuelas de arte, no solo una. Cada historia, en esta obra, tiene un mensaje específico y su propia y única escuela de arte. Hay simbolismo, impresionismo, expresionismo e incluso arte abstracto y surrealista. 5 escuelas de arte pueden encontrarse es esta obra.

Cada episodio en este cuadro tiene su propio estilo artístico para transmitir las experiencias del pueblo palestino, del cual Ismail es parte. Él vivió estas experiencias y las transmitió con honestidad. Nada en este cuadro es imaginación artística, salvo el final alegre que no era muy claro para él.

Después que logró expresarse en esta obra pudo relajarse. Luego trató de pintar cuadros más alegres, pero él estuvo siempre enfrentado a las masacres y el sufrimiento que su pueblo tuvo que soportar.

Él creía, y yo coincido, que la meta más alta es el ser humano. Pintamos para aliviarle el sufrimiento, pintamos para embellecer la vida a su alrededor, pintamos sus penas y también sus esperanzas y sueños y le damos la esperanza de que la vida puede ser bella, para que pueda tener esperanza en la vida".

4.- El recorrido del cuadro

“Sukher Abu Nizar –conocido dirigente palestino- pidió este cuadro para exhibirlo en la galería Dar Al-Karama en Ramallah, Palestina. Él la llamó Dar Al-Karama en honor a Ismail, que había fundado la galería de arte con ese nombre en Beirut muchos años antes.

Él instaló la galería de arte en Ramallah con gran éxito y pidió varias de nuestras obras incluida esta.

Fue en 1996, cuando Abu Ammar (Yasser Arafat) regresó a la patria e inauguró la exhibición.

El día de la invasión israelí a la Mukataa, la residencia presidencial en Ramallah, en 2002, los palestinos sintieron esta violencia terrible y temieron por la seguridad del cuadro. Abu Nizar ordenó a la guardia que retirara este cuadro y en su prisa los guardias arrancaron el lienzo de su marco. Como se sabe, un lienzo pintado habitualmente tiene un borde de entre 3 y 4 centímetros alrededor para sostenerlo del marco. Cuando lo arrancaron, se deshilachó el lienzo en todo el borde que lo sostenía del marco, y rápidamente lo enrollaron y lo enviaron a casa de Abu Nizar.

A la esposa de Abu Nizar le preocupó que los israelíes pudieran invadir su casa también. Y no quería que encontraran la pintura. Así que la plegó como una sábana, la metió en una funda de almohada y la guardó en un depósito.

No teníamos forma de recuperar la pintura. Cuando Abu Nizar se enfermó gravemente solía venir a Jordania a recibir tratamiento médico y yo le preguntaba por la pintura. Él me aseguraba que estaba bien y a salvo.

Él ya murió, que en paz descanse. Yo quedé en contacto con su esposa, la Dra. Zahra. Me dijo ella que estaba constantemente preocupada por la pintura, que cada vez que salía de la casa le preocupaba que algo le pasara a la pintura. Le dije que le agradecería que me la enviara.

Ella finalmente pudo enviarla de alguna manera con alguien. Cuando la recibí estaba aún plegada. Cuando la desplegué, parecía el fuelle de un acordeón. Había estado 5 años en la casa de Abu Nizar. 5 años así plegada.

La recibí en 2008, cuando Abu Nizar e Ismail ya habían fallecido. Me llevó más de un mes restaurarla completamente. Con la ayuda de algunos amigos construimos un nuevo marco. Y recobró su grandioso aspecto. Fue exhibida en la exposición que organicé en 2008, "Todavía estamos juntos", con esta y algunas otras obras de Ismail que no habían sido exhibidas antes.

Por la forma en que fue plegada, la pintura se agrietó y algunos diminutos pedacitos de pintura, casi imposibles de ver, se desprendieron del lienzo. Pero yo pude verlo con un ojo experto porque conozco muy bien esta obra. Yo la seguí paso a paso y pincelada tras pincelada. Así que hice el pequeño trabajo de restauración que necesitaba.

Y así volvió a su gloria original".

5.- Esperanzas de paz

“Nuestro deseo es alcanzar la paz y vivirla en nuestro tiempo. Pero si eso no es posible, entonces la deseamos para nuestros hijos y sus hijos.

Espero que Dios pueda ayudarnos a soportar y prevalecer contra un enemigo que rechaza la paz. Deseo que nuestro futuro tenga pronta solución y que el trayecto hacia la paz nos lleve pronto a su destino. Para que podamos volver a nuestras casas, instalarnos, y que el pueblo sienta alegría y disfrute de la vida".

 
 
Fuente: fununarts.com
 
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