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La difícil situación de la familia Samuni en Gaza: en sus propias voces
Asociación Al-Haq
Enero 2012

La historia de la familia As-Samuni de Gaza es trágica y terrible. Según los investigadores de Al Haq, la historia comenzó el sábado 3 de enero de 2009, con la incursión israelí que atacó el barrio de Az-Zeytun. Al día siguiente, el 4 de enero, las fuerzas de ocupación israelíes bombardearon la misma zona matando a un palestino.... (Más)
 
 
 
 
 
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La calle Samuni 
Cortometraje de animación / Gaza – Palestina / 13 min.

Historia de 4 niños de la extensa familia Samuni, del barrio de Az-Zeytun, Ciudad de Gaza. A través de su relato y sus dibujos, ellos cuentan lo que les ocurrió durante la agresión a la Franja de Gaza, llamada por las fuerzas israelíes de ocupación "operación plomo fundido", perpetrada entre el 27 de diciembre de 2008 y el 18 de enero de 2009.

El corto está hablado en árabe y subtitulado en inglés.
Más abajo, ofrecemos una traducción al español del texto del corto. Ver traducción

 
 

La calle Samuni

Historia de Kanaan, Mahmud, Muna y Amal Samuni

- Hola, mi nombre es Muna Samuni, tengo 12años. He vivido toda mi vida en Zeytun, Gaza.
Mi calle es llamada calle Samuni porque todos mis familiares viven allí.
En enero de 2009 algo muy malo pasó en mi calle.
No puedo olvidar lo que pasó y me gustaría contarles la historia de mi familia.
Primero quiero mostrar cómo se veía mi calle antes de la guerra.
La calle Samuni  es lateral a la calle Salah Ad-Din, la gran ruta que conduce a la ciudad de Gaza.
Al comienzo de  la calle Samuni  había un garaje, para arreglar los autos.
Mis familiares son todos los agricultores, así que se ven una gran cantidad de árboles y gallinas alrededor de las casas de mi familia.
Mahmud y Amal son mis vecinos.

- Hola, soy Amal Samuni, tengo 10 años y soy la prima de Muna.

- Soy Mahmud Samuni, hermano de Amal y tengo 13 años.

- Esta es la mezquita, donde mi familia viene a rezar todos los días.
Al girar a la izquierda, se encuentra la casa de mi primo Kanaan.

- Hola, soy Kanaan Samuni, tengo 14 años.
Me gustaba ayudar a mi padre con la agricultura, recoger naranjas y arar la tierra con el burro.
El 3 de enero de 2009, cuando el sol se puso, oímos el sonido de bombas y disparos muy cerca.
Nos asustamos y decidimos ir a la casa de la segunda esposa de mi padre, porque era más fuerte que nuestra casa.

- Alrededor de las 5 de la tarde, la familia de Kanaan entró en nuestra casa. Nos quedamos 18 personas en una habitación.
Teníamos miedo y no logramos dormir durante la noche porque había muchos tiroteos alrededor de la casa.
Se sentía como si hubieran bombardeado al lado de la casa.
Temprano en la mañana, mi padre quiso preparar el desayuno para nosotros. Salió de la habitación, hizo té y algunas berenjenas fritas.
Pero a los pocos minutos oímos  pasos de soldados.
Un poco más tarde oímos una explosión.
Los soldados entraron en nuestra casa y empezaron a disparar alrededor.
Gritaron en hebreo que el dueño de la casa debía salir.
Mi padre decidió salir. Pero tan pronto como salió, con las manos en alto, los soldados le dispararon a muerte, frente de nuestros ojos.
Todos empezamos a llorar y gritar. Estábamos muy asustados y tristes. Les gritamos en hebreo: "por favor, somos niños, no nos disparen!"
Los soldados recorrieron nuestra casa y dispararon a la habitación en la que estábamos.
Mi hermano Ahmad, que sólo tenía 4 años, recibió un disparo en el pecho.
También Kanaan y su madre fueron heridos por balas dum-dum.
Los soldados entraron en el dormitorio de mis padres y destruyeron los muebles.
Luego lanzaron una granada que provocó un incendio y la habitación se llenó de humo.
Debido a que no podíamos ya  respirar  los soldados nos sacaron y nos obligaron a ir a la cocina.
Allí se nos permite beber un poco de agua.
Después querían que saliéramos de la casa.

- Los soldados nos dijeron que vayamos al antiguo asentamiento de Nit Sarim, así que empezamos a caminar por la calle.
Amal estaba muy asustada y salió corriendo a la casa de Muna, la esposa de mi tío Rashid nos estaba llamando.
Había soldados sobre los techos de las casas disparando y gritándonos. Les  dijeron a los hombres que tenían que sacarse las camisas.
Decidimos escondernos en la casa de mi tío Majed.
Estuvimos allí un día, tratando de llamar a una ambulancia todo el tiempo porque Ahmad se estaba desangrando a punto de morir.
A las ambulancias no se les permitía entrar en nuestra zona.
Temprano a la mañana siguiente, mi hermano menor, Ahmad murió por sus heridas de bala.
Todos estábamos llorando mucho.
Poco después que Ahmad murió, mi tía dio a luz a un bebé.
Queríamos ir al hospital por lo que decidimos salir de la casa y nos dirigimos hacia la calle Salah Ad-Din.
Los soldados disparaban a nuestro alrededor y se reían de nosotros.
Estábamos descalzos y la calle estaba llena de vidrios de las ventanas rotas.
Después de caminar 2 km por fin llegamos a la ambulancia que nos llevó al hospital.

Amal huyó a la casa de Muna, en ese momento…

- Pocos minutos después que Amal entró en mi casa, los soldados golpearon la puerta.
Empezaron a disparar y nos tiramos al piso para protegernos de las balas.
Los soldados entraron en nuestra casa y nos obligaron a salir a la calle.
También ordenaron a todo el mundo de mi calle Samuni salir de sus casas.
En la calle los soldados separaron a los hombres de las mujeres.
Nos ordenaron entrar en la casa de mi tío Wael, cruzando la calle.
Revisaron los documentos de identidad y los teléfonos móviles de los hombres.
Después los dejaron entrar en la misma casa.
Había cerca de 100 personas en la casa y nos quedamos allí por un día.
Los soldados estaban rodeando la casa y usaron mi casa como un puesto militar.
A la mañana siguiente, mi primo decidió salir de la casa a buscar algo de leña para hacer la comida, porque teníamos mucha hambre.
Cuando volvió con la leña, los israelíes lo golpearon con un misil lanzado desde un helicóptero Apache.
También bombardearon la puerta de la casa, donde tres de mis tíos estaban de pie.
Todos estábamos muy asustados y no sabíamos qué hacer.
Unos minutos más tarde los israelíes tiraron una tercera bomba en la casa. La casa se derrumbó encima de todas las personas que había dentro.
Mi madre, mi padre, dos de mis cuñadas y el bebé de otro de mis hermanos murieron junto a otras 23 personas.
También muchos quedaron gravemente heridos.
Los que estaban levemente heridos decidieron salir de la casa y caminamos hacia  la calle Salah Ad-Din.
Después de unos 2 km,  encontramos una ambulancia, que nos llevó al hospital.

- Los muertos y gravemente heridos permanecían bajo los escombros.
Yo, estaba gravemente herido y no podía moverme más.
Estuve inconsciente la mayor parte del tiempo, cuando desperté sentí un gran dolor porque había trozos de metralla en mi cabeza.
Estuve bajo los escombros durante 3 días.
Al tercer día, los israelíes finalmente permitieron que las ambulancias entraran en nuestra zona.
Las ambulancias no pudieron llegar a la casa bajo la cual estábamos, por lo que los médicos tuvieron que caminar.
Cuando llegaron, buscaron a los heridos bajo los escombros y los pusieron en un carro tirado por un burro.
Nos llevaron a la ambulancia que esperaba más adelante.
Y por fin pudimos ir al hospital.

- 10 días después, volvimos a nuestra calle.
Lo que encontramos fue horrible.
Ya no reconocíamos nuestra calle, todo estaba destruido y todavía había personas muertas bajo los escombros.
Olía muy mal.
Nos quedamos con la familia de mi madre por un tiempo, después de que volvimos a nuestra calle Samuni y tratamos de reconstruir nuestras vidas.
Vivimos en carpas y en lo que quedaba de nuestras casas.

- Nuestra vida se volvió muy difícil y extrañamos a nuestros familiares muertos a cada momento.
Ya no tengo padre y mi pequeño hermano fue martirizado también.
Mi madre está sola ahora con siete hijos, yo soy el mayor.
Me gusta ir a la escuela y me gustaría llegar a ser un periodista y poder contarle a la gente lo que nos ha ocurrido.

- Me gustaría ser médica. Si Israel ataca de nuevo, yo podría atender a los heridos.
Todos esperamos que las fronteras se abran pronto, nos gustaría poder salir de Gaza.
Nos gustaría jugar con niños extranjeros y ver cómo viven.

- Esperamos que, contando nuestra historia, la gente fuera de Gaza se de cuenta de lo que hemos sufrido.
Somos niños y queremos vivir como niños.
Vimos la guerra con nuestros propios ojos.
Vimos a nuestro padre y hermano muriendo junto a nosotros y no podemos olvidar esto.
Pensamos en ellos cada día.

Créditos:

Historia y dibujos:
Amal
Kanaan
Muna
Mahmud

Dirección y animación:
Mostafa Al-Ghul
Tilde De Wandel

Música
Mostafa Al-Ghul

Agradecimiento especial a:
Shahed, Abu Túnez, Abu Macarona, Angie,Adriana, Yaqeen, Mohammed y la  familia Samuni.

 
Fuente: Youtube, canal de Tilde de Wandel
Traductor: B.E.
 
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