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Intranquilos, ilegales, inciertos. Colonos israelíes en tierra extranjera
Graham Peebles / MEMO / 11-mar-2012

Este artículo tiene dos virtudes: 1- informa y describe muchas de las prácticas y políticas más siniestras, especialmente las que conciernen a la implantación de asentamientos israelíes de colonización sobre tierra palestina, y su absoluto desprecio por la ley, y 2- revela la hipocresía de la más importante organización internacional, que, como notará el lector si lee el artículo completo, aplica tal cual hace el ocupante, un doble rasero: entrega un territorio que no le pertenece a quienes no tienen derechos sobre él, imponiendo la injusticia sobre un pueblo entero (Resolución 181, de Partición de Palestina, 1947) y cuando la ilegalidad, la brutalidad y la crueldad de este hecho se hace evidente ante los ojos del mundo, se limita sólo a “recomendar” a la destructora potencia ocupante lo que “debería” hacer…


Banda de colonos armados irrumpiendo amenazadoramente en las calles de Al-Khalil (Hebron)


Violencia, abusos, irresponsabilidad, odio: estos son hoy los elementos que caracterizan la vida de la comunidad dentro de Cisjordania ocupada, donde 518.974 colonos (1) residen dentro de 200 (2) asentamientos ilegales. Noam Chomsky: “los asentamientos ocupan más del 42% de los territorios palestinos ocupados (TPO), sin contar el valle del Jordán en fase de ocupación (3)”. Las estimaciones sobre la colonización varían del 42% reportado por Chomsky a B’Tselem, al 60% establecido por Human Rights Watch.

Cerca de medio millón de colonos, o mejor dicho, colonizadores, ocupan hoy abusivamente la tierra palestina, agazapados en campamentos cercados sobre tierra robada, señalados en blanco y azul. Los asentamientos, ruidosamente acurrucados sobre la cima de las colinas, con habitaciones de vista panorámica, o prosperando en verdes valles, se arrastran vergonzosamente a través de Cisjordania y la Ciudad Santa de Jerusalén Este, oeste, norte y sur; la ciudad de la paz.

Jimmy Carter: “La ocupación y la confiscación de terrenos palestinos que no pertenecen a Israel; la fundación, sobre tales terrenos, de asentamientos; la colonización de esa tierra; y la comunicación de tales aislados pero numerosos asentamientos (casi 200) entre ellos por medio de autopistas, sobre las que los palestinos no pueden transitar, y que a menudo no pueden ni siquiera atravesar; la persecución de los palestinos bajo la ocupación (israelí): todo eso representa uno de los peores ejemplos de privación de los derechos humanos”.

Dentro de Cisjordania, fuera de la ley

La construcción de un solo asentamiento es ilegal. Este es un hecho bien conocido, un dato suscripto por Israel, no sólo un dato de la ley internacional. El artículo 49 de la IV Convención de Ginebra de 1949, firmado por Israel en 1949 y por Israel ratificado en 1951, y de la cual la Nave Nodriza Estados Unidos, es parte contratante, “apunta a proteger a civiles en manos del enemigo, en particular aquellos que residen en territorios ocupados (4), y prohíbe explícitamente a una potencia ocupante transferir su población civil al territorio ocupado”, Fundación para la Paz en Medio Oriente (FMEP).

Las convenciones de Ginebra, aprobadas y adoptadas después de la segunda guerra mundial, son “una de las principales fuentes de las leyes humanitarias internacionales, y son vinculantes entre los 189 estados firmantes” (FMEP), y eso significa que no se las puede simplemente ignorar. Como parte de la Convención de Ginebra, Estados Unidos está obligado a “respetar y asegurar que sea respetada en toda circunstancia” (5). Israel y Estados Unidos, dos países adherentes a las Convenciones, se han rehusado a participar, en diciembre de 2001 en Ginebra, de una conferencia sobre la aplicación de las leyes humanitarias en los territorios palestinos ocupados. Una ausencia escandalosa por parte de dos de los principales “constructores” –no de paz, sino de conflictos, muros de separación y unidades habitacionales israelíes.

“A pesar de esta prohibición, casi medio millón de judíos israelíes se han transferido, respaldados por el gobierno israelí, a los asentamientos construidos por el mismo gobierno en territorios palestinos ocupados, y en el territorio de Jerusalén Este formalmente anexado, emprendimiento este no reconocido por ningún otro gobierno del mundo” (6).

Los colonos viven de manera ilegal, a menudo manifestando comportamientos violentos, ayudados de todas las formas por los subsidios de la Knesset “que les da derecho a numerosos beneficios: en el ámbito habitacional, permitiendo a los colonos adquirir departamentos de alta calidad a bajo costo, con concesión automática de hipoteca subsidiada. También en el ámbito educativo concediéndoles amplios beneficios, como la instrucción gratuita desde los 3 años de edad, la jornada escolar completa, el transporte escolar gratuito y los más altos sueldos para los docentes. En el ámbito industrial concediéndoles donaciones y subsidios, además de la indemnización sobre tasas impuestas a sus productos  por la Unión Europea. En el ámbito impositivo, aplicándoles tasas significativamente más bajas que las de las comunidades dentro de la Línea Verde, y proveyéndoles a los colonos, las mayores subvenciones a los balances, para ayudar a cubrir el déficit” (7). 

Estos subsidios son algo más que sobornos, gracias a Mamá Oca Estados Unidos.  Chomsky: “Nosotros (los estadounidenses) pagamos para ellos (construcciones para colonos, subsidios, seguridad). Dejemos de pagar, de ayudarlos, de financiarlos. Dejemos de consentir que las fuerzas israelíes permanezcan en esos territorios. Los colonos son subvencionados para quedarse allí (en los TPO). Si se quitaran las subvenciones, ellos deberán afrontar la realidad, que no son los “señores de la tierra”, y volverían a Israel”.

Israel, todavía, ignora impune los muchos y variados acuerdos vinculantes: tal es la arrogancia de la agresión. Tzipi Livni afirmó, como ministra de exterior israelí: “Soy abogada y estoy contra la ley, contra la ley internacional en particular”. Norman Finkelstein comentó que ella “tenía buenas razones para hacer tal afirmación: según el derecho internacional Israel perdería Jerusalén, Cisjordania, Gaza y los asentamientos y debería permitir el derecho al retorno de los refugiados” (8). Hay en el mundo una luz creciente de libertad y unidad, señora Livni: la que se refleja en la espada purificadora de la justicia y de la ley, internacional o nacional. Ignórala sólo a tu riesgo, Israel.

Israel es ayudado, sostenido y abastecido con palabras, acciones y armas, por Estados Unidos. En 2011 Estados Unidos abasteció a Israel con al menos 8.2 millones de dólares por día en armamentos (9). Quien monta el fusil sobre cualquier tratado, convención o nación –el Gran Hermano Americano-, consiente a Israel disentir, estimulando la violación del derecho internacional y dando el ejemplo. Basta recordar el veredicto de la Corte Internacional de Justicia de 1984, contra EEUU y a favor de Nicaragua.
Como dice Noam Chomsky, “América ha sido condenada por la corte internacional por lo que se define como ‘uso ilegal de la fuerza con fines políticos’, en otras palabras, por terrorismo internacional. Decenas de miles de personas fueron asesinadas y el país se derrumbó en ruinas, tal vez más allá de toda posibilidad de recuperación. La Corte internacional de justicia ordenó a EEUU poner fin a los crímenes y pagar consistentes indemnizaciones” (10). EEUU ignoraron a la Corte y continuaron como antes, más bien incrementando el terror. Según parece el derecho internacional es aplicado a algunos y a otros no. ‘No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti’. Buena idea, a menos que se trate de Israel o EEUU.

En febrero 2011 EEUU vetó una resolución propuesta por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que exigía a Israel “poner fin a las políticas ilegales de promoción de los asentamientos en Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este (Human Right Watch) (11). Haciendo eso EEUU minó el derecho internacional y dio luz verde, mejor dicho, blanca y azul, a sus delegados en Medio Oriente, para continuar cometiendo crímenes ampliando la construcción de asentamientos, la colonización de y en Cisjordania, la anexión de Jerusalén.

En el informe de la ONU (UNSCIIPA) (12), las preocupaciones de la Asamblea General son evidentes. “No obstante los repetidos llamados de la Comunidad internacional, y no obstante la ilegalidad de los asentamientos, el Estado de Israel continua expandiendo los asentamientos en los Territorios Palestinos Ocupados y en Jerusalén Este, violando sus propias obligaciones jurídicas internacionales”. El informe prosigue: “Israel viola el derecho humanitario internacional, las resoluciones de la ONU sobre el tema, los acuerdos sellados entre las partes y las obligaciones del Mapa de Ruta establecidos por el Cuarteto para Medio Oriente”.

El conflicto

Los enfrentamientos entre los colonos ilegales en Cisjordania, una línea trazada sobre la arena en 1967 -que rodea de muros y cercas a los palestinos en sus casas, en su tierra, en sus escuelas y mezquitas-, crecen y se intensifican. El informe de Naciones Unidas clarifica la gravedad del problema: “Muchos de estos incidentes son actos abiertamente dirigidos a los civiles y la comunidad palestina, con uso de proyectiles, con destrucción y negación del acceso a la propiedad, con ataques físicos y lanzamiento de piedras. Algunos de los ataques han matado o herido a palestinos”.

Según la asociación Defense for Children International (DCI) “se ha verificado un fuerte incremento de la violencia de los colonos contra los niños. Desde mayo 2011, DCI documentó 19 casos de violencia contra niños por parte de los colonos, dos de ellos con resultado mortal” (13).

Dos casos de homicidio. Dos niños asesinados por colonizadores.

Encontramos en el informe de la ONU (UNSCIIPA) lo siguiente: “Desde septiembre 2010 a mayo 2011 se han registrado 5 casos de homicidio (3 de ellos de niños) y más de 270 casos de palestinos heridos por colonos israelíes: la falta de rendición de cuentas de los colonos israelíes persiste. Las fuerzas de defensa israelíes (IDF) no sólo se ocupan menos de la protección de los palestinos sino que, como demuestran casos documentados, están directamente involucradas en la violencia perpetrada contra los palestinos”. Dice Noam Chomsky: “Nosotros (EEUU) ahora tenemos en los TPO un ejército neocolonial, las IDF, para controlar a la población” (14)

Los siguientes impresionantes ejemplos de violencia de colonos, monitoreados por La Oficina de la Alta comisión para los Derechos Humanos (OHCHR), son reportados en el informe de Naciones Unidas: ilustran la violencia que sufren los palestinos a mano de los colonos israelíes, y son sólo algunos casos impactantes entre las atrocidades por ellos cometidas contra hombres, mujeres y niños palestinos, sus lugares de culto y sus escuelas. Entonces aquí están, para vergüenza de los “colonos”.

“El 17 de marzo 2011, un grupo de al menos 12 colonos del “puesto de avanzada” de Esh Kodesh, al norte de Cisjordania, atacaron a palestinos del vecino pueblo de Qusra. Tres colonos estaban armados con pistolas y dos fusiles mientras que otros blandían bates de baseball y barras de metal. Uno de ellos tenía un perro. Los colonos, primero lanzaron piedras a los palestinos y dispararon al aire, y luego los agredieron físicamente. Las IDF llegaron cerca de 30 o 45 minutos después, pero actuaron en apoyo a los colonos. Un palestino fue herido por un proyectil en la muñeca izquierda. Un soldado de las IDF disparó a otro palestino a una pierna, desde 30 m. Habiéndolo hecho caer al piso, se acercó y le disparó a la otra pierna. Mientras trataba de huir, la víctima fue golpeada en la pierna y el rostro por un colono, con un bastón de madera, en presencia del militar de las IDF que acababa de dispararle. Otro militar golpeó la cabeza de otro palestino con la culata del fusil, y una vez caído a tierra, el mismo militar y un colono comenzaron a patearlo”.

“El 27 de enero 2011, un palestino de 18 años, mientras hacía pastar a sus cabras en el terreno de su propiedad, fue asesinado a tiros y a quemarropa por un colono sobre suelo palestino al sur del  pueblo de Iraq Burin. Las secuencias del asesinato, tomadas por una cámara de vigilancia, aparecieron en numerosos medios. El 15 de febrero 2011, otro palestinos de 18 años, del pueblo de Jalud –circundado por 6 asentamientos israelíes y “puestos de avanzada”-, al sur de Nablus, fue herido con proyectil en el estómago (15).
“La violencia de los colonos (según Naciones Unidas) no es una actividad criminal casual; es dictada por la ideología y organizada. Su objetivo es afirmar el dominio de los colonos sobre un territorio”.

El método israelí de supresión, control y terror, es organizado y sistemático; “políticas y prácticas”, así lo define Naciones Unidas. La construcción de asentamientos, el robo de tierra (Naciones Unidas, diplomáticamente, lo define “confiscación”), la “zonificación” –un término que evoca imágenes de manipulación social, étnica y racial, o de limpieza. Agregamos a esto el desalojo de la propia tierra y la práctica bárbara de las demoliciones de casas y obtenemos una mezcla de control, victimización y criminalidad, arrojada como un manto tóxico sobre la vida de los palestinos y como una sombra sobre su historia.

En sus sitios

Los sitios de los asentamientos, como todo eso de lo que se ocupan las fuerzas de ocupación, son elegidos con cuidado, sobre la cima de colinas, asomados sobre el valle, sobre los beduinos, sobre todos los palestinos. Una constelación demográfica: una colonia se funde con la otra, los puntos se unen formando una línea. La línea se convierte en triángulo, el triángulo en estrella de seis puntas incrustada a fondo en terreno palestino cubierto de rocío. Una estrella en sobrevuelo intimidatorio, y los colonos sobre la colina y por encima de la ley: un águila con el ojo puesto sobre los palestinos en su propia patria. Y desde aquella altura, los colonos  sistematizan las descargas “que eliminan las aguas negras, que contaminan los pozos y convierten el agua en no potable y no apta para la agricultura” (IMEMC) (16)

Vidas paralelas

En Cisjordania hay dos estilos de vida paralelos: las vidas de los palestinos, controladas, injustas, espantosas detrás de muros erigidos en su patria con fines de esclavitud. Y la vida cómoda y floreciente de los colonos, en sus campamentos arbolados. Las palmeras y los jardines sumamente coloridos crean una imagen de parque temático de belleza artificial sobre un terreno de batalla, de odio e injusticia.

DCI afirma que: “más del 90% de los incidentes causados por la violencia de los colonos, investigados por las autoridades israelíes, es cerrado sin notificar imputación alguna. Es un doble rasero jurídico, en Cisjordania. Los colonos están sujetos al derecho civil israelí, con todos los derechos que un estado democrático les garantiza. Los palestinos están en cambio gobernados por una serie de órdenes militares dentro de un sistema militar, que los priva de los derechos garantizados a sus vecinos, los colonos israelíes. Este doble sistema de derecho discrimina a los palestinos.” (17).

Un verdadero ‘doble sistema’; “recientemente Human Rights Watch documentó un sistema dual para palestinos y judíos israelíes en más del 60% del territorio de Cisjordania controlado por Israel y en Jerusalén Este. La conducta israelí niega deliberadamente los servicios básicos a los palestinos, causando enorme incomodidad, impidiendo la construcción de casas e infraestructuras para su comunidad y castigando a quien no se somete a las prohibiciones. Al contrario, para los asentamientos judíos están previstas generosas ventajas financieras e infraestructuras. Semejante diferencia de tratamiento no presenta ninguna lógica relacionada con la seguridad, sino que está establecida únicamente sobre prohibiciones basadas en la raza, la etnia o el origen nacional” (18).

Un sistema de doble nivel de injusticia, crueldad y control.  Si pudieran, embotellarían los rayos del sol y racionarían su uso. Han arruinado el día y la noche, y en la oscuridad de la separación, el odio y la violencia, marchan fuera de paso con los hombres y mujeres de buena voluntad, que querrían llevar paz y armonía al territorio. Fuera de ritmo con los vientos de cambio que llevan a la humanidad por el camino de la paz y la unidad, fuera de sincronía respecto al destino de las naciones de vivir en seguridad, juntos, como está consagrado en la ley internacional.

Un doble sistema en el cual un colono dispara y mata, impunemente, a un palestino inocente, como en el caso del palestino de 18 años que hacía pastar a sus cabras (19). Un sistema que consiente al ejército israelí retener detenido a un niño de 6 años que iba a hacer una compra, a un negocio del barrio, para su abuelo: “Retuvieron al niño por 4 horas en la vecina estación de policía (en el pueblo de Al-Esawiya), y lo interrogaron intentando, con intimidaciones, hacerle decir los nombres de los muchachos que tiraban piedras a los soldados”, narró Mohammed Ali Dirbas luego del secuestro. “La policía quería aterrorizarme, pero no me dieron miedo: deben abandonar nuestra tierra” (IMEMC).

Naciones Unidas termina su detallado informe con 6 recomendaciones bien articuladas. Todas las recomendaciones deberían aplicarse inmediatamente. Las dos medidas fundamentales son:

1.- El gobierno israelí debería adaptar sus líneas políticas y sus prácticas a sus obligaciones jurídicas internacionales y a los compromisos asumidos en el ámbito del Mapa de Ruta, y atender a los llamamientos de la comunidad internacional interrumpiendo completamente las transferencias de su propia población civil a los territorios ocupados, y congelar por completo todo desarrollo de asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este, y desmantelar inmediatamente todos los “puestos de avanzada”.

2.- El gobierno israelí debería tomar todas las medidas necesarias para prevenir los ataques de colonos israelíes contra civiles palestinos y sus propiedades en Cisjordania y Jerusalén Este.

Basta, basta ya de injusticia, violencia y miedo, que se cumpla con la Ley Internacional  y que se deje al pueblo palestino vivir en paz en su país. Mohammed Ali Dirbas,  hablas por todos los hombres y mujeres decentes en todas partes y aquí Dios bendiga a ese niño y a todos aquellos sobre la tierra que es por derecho su casa.

Graham Peebles
Director de The Create Trust - Londres 2012

Notas del autor:

1 The Palestinian Central Bureau of Statistics (PCBS)
2 Jimmy Carter. Interviewed on EVTV1. See – ‘Peace Not Apartheid’ by Jimmy Carter Noam Chomsky From ‘a conversation with Noam Chomsky at MIT 2/09/2010
3 The four Geneva Conventions were adopted in 1949 by the representatives of 48 states convened at Geneva
4 Foundation for Middle east Peace
6 Human Rights Watch (HRW) February 2011
7 Foundation for Middle east Peace
8 Norman Finkelstein. November 15, 2011 occupied Palestine
9 If only Americans knew
10 Noam Chomsky. 9-11 Seven Stories.
11 Human Rights Watch
12 UN report of the Special Committee to Investigate Israeli Practices Affecting the Human Rights of the Palestinian People and Other Arabs of the Occupied Territories (UNSCIIPA) September 2010
13 Defense for Children International (DCI)
14 Noam Chomsky From ‘a conversation with Noam Chomsky at MIT 2/09/2010
15 UN report of the Special Committee to Investigate Israeli Practices Affecting the Human Rights of the Palestinian People and Other Arabs of the Occupied Territories (UNSCIIPA) September 2010
16 IMEMC
17 Defense of Children International
18 Human Rights Watch (HRW) February 2011
19 UN report of the Special Committee to Investigate Israeli Practices Affecting the Human Rights of the Palestinian People and Other Arabs of the Occupied Territories (UNSCIIPA) September 2010.
OHCHR monitored case

 
 
Fuente:Middle East Monitor / 31-ene-2012
Traductor:B. Esseddin
 
 
 
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