Enlaces   Contacto    
Portada Refugiados Ocupación Prisioneros

Artículos Reportes Entrevistas Declaraciones Documentos Galería Multimedia

Sitio de la Estrella
La Web
 
 
 
 
OCUPACION
 
Por qué un alto el fuego en Gaza es insuficiente
Raji Sourani
5 de agosto 2014
 

La muerte y la destrucción infligida contra la Franja de Gaza es imposible de describir. Aún estando aquí en Gaza, es difícil entender lo que está ocurriendo.

La semana pasada, fuimos testigos de otro ataque contra un complejo de las Naciones Unidas donde se habían refugiado civiles –17 muertos, 120 heridos– y un ataque contra un mercado en Shujaiya durante lo que se suponía un alto el fuego -18 muertos, casi 200 heridos.

Hoy [3/08/2014] en Rafah, Israel bombardeó otra escuela de la UNRWA, la agencia de la ONU para refugiados palestinos, donde miles de personas se habían refugiado; asesinando a diez. Incluso el Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una inusual condena a Israel calificando el ataque como “atroz” y “vergonzoso”.

Esto es una pesadilla. Pero una de la que sabemos que no podemos despertar.

La Doctrina israelí en Gaza de atacar ilegalmente áreas densamente atestadas de civiles y hogares está infligiendo un horror inenarrable.

Israel está castigando intencionalmente a los civiles para ejercer presión política sobre Hamas. Castigando colectivamente a 1,8 millones de ciudadanos de la Franja de Gaza. ¿De qué otra forma se pueden explicar las estadísticas?

Las cifras más recientes recopiladas por el Centro Palestino para los Derechos Humanos (CPDH) indican que 1.817 palestinos han sido asesinados. De ellos, 1.545 –un increíble 85%– son civiles: las llamadas “personas protegidas” en el Derecho Internacional Humanitario.

Cientos de miles de civiles han sido desplazados. Les ordenaron huir, pero sin tener ningún lugar seguro a donde ir: los refugios de Naciones Unidas que albergaban civiles han sido repetidamente atacados. La Franja de Gaza está en ruinas. La destrucción de Shujaiya es difícil de comprender. Incluso la planta de energía eléctrica ha sido destruida. ¿Cómo van a funcionar nuestros hospitales? ¿Cómo van a funcionar los centros de tratamiento de aguas residuales? ¿Cómo vamos a acceder al agua potable?

Nuestras demandas

En medio de esto queremos el fin de la violencia. Queremos el fin de este horror, de este sufrimiento. Han muerto demasiados niños. Los crímenes de guerra se han convertido en nuestra realidad cotidiana.

Pero un alto el fuego no es suficiente.

Exigimos justicia. Exigimos que se rindan cuentas. Exigimos ser tratados como seres humanos, que se reconozca nuestra inherente dignidad humana. Exigimos el fin del bloqueo a la Franja de Gaza.

Durante los últimos siete años Israel ha sometido a la Franja de Gaza a un estricto bloqueo. Cerrando las fronteras, Israel fue asfixiando a Gaza lentamente sometiéndonos a un proceso intencional de des-desarrollo.

Antes de la actual ofensiva, el 65% de la población estaba desocupado o sin salario. El 85% de la población dependía de la ayuda alimentaria distribuida por organizaciones internacionales. A los pacientes que necesitaban para salvar sus vidas tratamientos médicos no disponibles en la Franja de Gaza les fue negado el permiso de salida. Murieron.

La vida bajo el bloqueo no es vida. No podemos volver a esa realidad. No puedo imaginarme otros siete años así. El bloqueo significa ausencia de esperanza. Significa que los jóvenes de Gaza no tienen futuro. Ni trabajo. Ni oportunidad de irse. Y cuando llega la guerra, no podemos siquiera huir.

Pero el bloqueo es sólo la mitad de la realidad de la Franja de Gaza. La otra, es la ausencia total del Estado de Derecho. Son cometidos crímenes de guerra con total impunidad. El bloqueo en sí mismo es un crimen de guerra y es la política oficial del gobierno de Israel.

Junto a esto hay constantes ataques y frecuentes ofensivas. Esta es la tercera gran ofensiva desde que comenzó el bloqueo. Literalmente miles de civiles han sido asesinados. Otros tantos miles de hogares y medios de subsistencia han sido destruidos.

Impunidad absoluta

Estos crímenes de guerra son cometidos con total impunidad. Después de la Operación Plomo Fundido -la ofensiva del 27 de diciembre 2008 al 18 de enero 2009- el CPDH presentó 490 querellas en nombre de 1.046 víctimas. En los cinco años siguientes, recibimos sólo 44 respuestas. Las autoridades israelíes decidieron que 446 casos ni siquiera merecen contestación.

¿Los resultados?

Un soldado fue condenado por robar una tarjeta de crédito y recibió una sentencia de siete meses.

Dos soldados fueron condenados por utilizar a un niño de nueve años como escudo humano. Cada uno de ellos recibió una sentencia de tres meses de suspensión.

Un soldado fue condenado por “uso indebido de arma de fuego” por disparar contra un grupo de civiles que llevaba banderas blancas y a consecuencia de lo cual murieron dos mujeres. Fue condenado a 45 días de prisión.

Esto no es justicia. El impacto de esos constantes crímenes de guerra y la impunidad resultante niega nuestra propia dignidad, nuestro valor como seres humanos. Dice que nuestras vidas no son sagradas. Que nosotros no contamos.

Frente a esta existencia, nuestras demandas no son excesivas. No son irracionales.

Queremos ser tratados como iguales. Queremos que nuestros derechos sean respetados y protejidos. Pedimos que se aplique el Derecho Internacional, igualitariamente, a Israel y Palestina, a los israelíes y a los palestinos. Las normas del Derecho Internacional deben ser respatadas, y todos los responsables de violarlas deben rendir cuentas.

Pedimos que los presuntos crímenes de guerra sean investigados y los responsables sean procesados. ¿Esto es irracional?

Queremos el fin del bloqueo. La ilegalidad de la política israelí del bloqueo no está en duda. En una inusual declaración pública el Comité Internacional de la Cruz Roja declaró explícitamente que la política israelí de bloqueo constituye un castigo colectivo que viola el Derecho internacional. Las consecuencias de esta política son evidentes en la realidad de la Franja de Gaza.

Pedimos que se levante el bloqueo. Queremos la oportunidad de vivir una vida digna. ¿Es esto irracional?

Estas no son demandas políticas. Demandamos ser tratados como humanos.

Un alto el fuego no es suficiente. No pondrá fin al sufrimiento. Sólo nos llevará del horror de la muerte por bombardeos al horror de la muerte por lenta estrangulación.

No podemos volver a ser prisioneros en una jaula que Israel sacude cuando se le antoja con sus brutales y destructivas ofensivas.

 
Notas: Raji Sourani, es director del Centro Palestino para los Derechos Humanos, con sede en Gaza.
 
Fuente: electronicintifada.net
Traducción: Bea Esseddin
 
Share |
Las opiniones vertidas en este sitio, no reflejan, necesariamente, la opinión de los editores
estrellapalestina2011(arroba)gmail.com
Se permite la reproducción total o parcial de los materiales, siempre y cuando se mencione la fuente, el autor y el traductor.
©Copyright 2006 - Derechos Reservados por La Estrella Palestina