Enlaces   Contacto    
Portada Refugiados Ocupación Prisioneros

Artículos Reportes Entrevistas Declaraciones Documentos Galería Multimedia

Sitio de la Estrella
La Web
 
 
 
 
prisioneros
 
Prisionero político palestino liberado por carceleros israelíes recién cuando su vida está pendiendo de un hilo
El 60% de los prisioneros palestinos sufren enfermedades crónicas
23 de enero 2015
 

La autoridad penitenciaria israelí había trasladado, hace 2 meses, al prisionero político palestino Jaafar Awad, de 23 años, del hospital de la prisión de Ramleh al hospital Hadasa, en Jerusalén ocupada, después de un enorme deterioro de su salud, a consecuencia de la intencional negligencia médica israelí.

La madre de Awad había apelado a grupos de derechos humanos para que intervengan y consigan la liberación de su hijo, afirmando que no hay razón alguna que justifique la detención de alguien que no puede moverse, hablar, comer ni beber sin la ayuda de otros.

Cuando visitó a su hijo en el hospital de la prisión de Ramleh, quedó preocupada por verlo en pobrísimo estado de salud, con una nueva inflamación en su cuello.

Jaafar Awad venía quejándose desde hacía un tiempo por varios trastornos de salud, entre ellos una inflamación tiroidea y glaucoma.

También padece hiperglucemia y osteoporosis, que le causa agudos dolores de cuello, brazos y piernas.

El prisionero, del pueblo de Beit Ummar en Hebron, estuvo en prisión, sin sentencia judicial, desde el 1 de noviembre 2013.

Finalmente, después de varias apelaciones, el tribunal militar israelí de la prisión de Ofer ordenó su liberación, recién después de que su estado de salud llegó a extrema gravedad. Fue liberado el 21 de enero, con una sentencia de 18 meses de prisión en suspenso y bajo una fianza de 40.000 shekels (unos 10.000 dólares).

Él está ahora siendo atendido en el hospital Al-Ahli de Hebron.

Jaafar Awad, da testimonio, por medio de su deteriorado y exhausto cuerpo, de la política israelí de muerte lenta que utilizan las autoridades de la ocupación contra los prisioneros políticos palestinos, violando todos los acuerdos y normas del derecho internacional y el derecho internacional humanitario.

 

Situación de otros prisioneros palestinos enfermos:

Algunos prisioneros en las cárceles de Ashqalan y Naqab llevan muchos años esperando por un tratamiento o una cirugía, según informó la Sociedad de Prisioneros Palestinos.

Un abogado de la Sociedad, que visitó esas cárceles, dijo que el prisionero Ali Hassan padece un grave problema en músculos y huesos de su espalda, desde 2004, cuando fue sometido a tortura por los interrogadores israelíes, y desde entonces está esperando una cirugía.

Otro prisionero, Othman Yunis, de Qalqiliya, está también esperando recibir tratamiento médico ya que desde hace años padece graves complicaciones de salud derivadas de múltiples heridas de bala. Durante su arresto en 2003, soldados israelíes le dispararon 24 balas, por lo cual le fueron extirpadas partes de sus intestinos, páncreas y bazo.

Por su parte, el prisionero Mohammed Rashid, de Yatta, dijo al abogado que necesita una urgente cirugía para resolver un trastorno en su hueso pélvico que acarrea desde su detención en 2012. Y no tiene aún señales de que dicha cirugía se realice pronto.

Además, el abogado de la Sociedad dijo tras su visita a la cárcel de Hawara, que las condiciones de encarcelamiento de los prisioneros palestinos son inhumanas y desastrosas.

Explicó que en la prisión de Hawara, no hay mantas suficientes para todos los prisioneros y las que hay están gastadas, podridas y malolientes.

Dijo además, que a los prisioneros sólo les permiten salir de sus celdas para ir a los baños durante los recreos. Y que algunos de los prisioneros no han podido bañarse por ocho días debido a la falta de agua caliente.

Ropa insuficiente, elevada humedad en las celdas y escasa alimentación son algunas de las quejas que escuchó el abogado en su visita a la prisión.

Según el Centro de Estudios de los Prisioneros Palestinos alrededor del 60% de los prisioneros palestinos detenidos en cárceles israelíes sufren enfermedades crónicas, varios de los cuales murieron durante la detención o después de ser liberados debido a la gravedad de sus casos causados por la política de negligencia médica intencional.

El director del Centro, Rafat Hamduna, dijo que la gran cantidad de prisioneros enfermos es la consecuencia de la presión psíquica, la tortura física durante el interrogatorio, la negación de acceso a controles regulares o periódicos de la salud y la ausencia de equipos médicos, pues la administración penitenciaria continúa impidiendo al personal médico el ingreso a las prisiones.

Señaló que la política de negligencia médica de las administraciones penitenciarias israelíes además, empeoró el estado de salud de los prisioneros que también sufren grave desnutrición.

 
Fuente:WAFA/ Maan News/ Nadi Al-Aseer
 
Share |
Las opiniones vertidas en este sitio, no reflejan, necesariamente, la opinión de los editores
estrellapalestina2011(arroba)gmail.com
Se permite la reproducción total o parcial de los materiales, siempre y cuando se mencione la fuente, el autor y el traductor.
©Copyright 2006 - Derechos Reservados por La Estrella Palestina