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PRISIONEROS
 
Samer Issawi, es una estadística más en un sistema jurídico injusto
Michael Omer-Man / 3-mar-2013

 

A diferencia del Prisionero X, no hay indignación pública en Israel sobre la forma en que el sistema legal está impidiendo a Samer Issawi un juicio justo. Es que Issawi, es palestino.

Samer Issawi, el prisionero palestino que lleva más de 200 días en huelga de hambre, tuvo su día en el tribunal el 19 de febrero. Según la sentencia dictada por el tribunal de Jerusalén, podría creerse que aparentemente Issawi sería puesto en libertad el 6 de marzo, al completar su condena. Pero Samer es palestino, y por lo tanto está sometido a un sistema legal multiestratificado en el cual su destino no está determinado por jueces civiles, sino más bien por tres oficiales de las IDF [Fuerzas de Defensa Israelíes].

Antes de que Israel acordara liberar 1.027 palestinos a cambio del capturado soldado de las IDF, Gilad Shalit, el ejército tranquilamente modificó el artículo 186 de la Orden Militar 1651. El artículo 186 establece tribunales militares especiales que tienen el poder de cancelar liberaciones tempranas. Éstos actúan utilizando pruebas secretas y ni siquiera revelan a los palestinos de qué se los acusa.

Así, mientras que de acuerdo a la sentencia del tribunal en la audiencia del 19 de febrero Issawi será liberado en unas semanas, probablemente sea re-sentenciado por el tribunal militar a los 20 años de prisión que le faltaban cumplir cuando fue liberado en el intercambio por Shalit. Y no sabrá cuál es el supuesto crimen por el que está siendo re-encarcelado.

Incluso el prisionero más secreto de Israel en los últimos años, [llamado] el Prisionero X, sabía cuál era la acusación en su contra. Pero el Prisionero X era judío. Samer Issawi es palestino.

Otro prisionero palestino en huelga de hambre está detenido en idénticas circunstancias. Otros dos [prisioneros en huelga] están en detención administrativa, la práctica de mantener sospechas sin acusación formal y sin informar a los prisioneros de qué se los acusa.

La injusticia sufrida por Issawi y los otros no es sólo de ellos, es la que une y continúa uniendo a la sociedad palestina. Las huelgas de hambre solidarias se están realizando dentro y fuera de las cárceles israelíes. Las protestas se están realizando por toda Cisjordania y a juzgar por el número de manifestantes heridos, la respuesta militar israelí a esas protestas es cada vez más violenta.

El día de la audiencia, miles de palestinos marcharon hacia la prisión militar de Ofer en solidaridad con los prisioneros en huelga de hambre y en protesta contra la prácica de la detención administrativa. Sólo en esa protesta, al menos 29 manifestantes fueron heridos por balas de acero recubiertas en goma y cartuchos de gases lacrimógenos.

Días antes, cerca de dos docenas de manifestantes palestinos fueron heridos en otra protesta en Hebron. Protestas similares están siendo realizadas casi a diario en Nablus y por toda Cisjordania. Se han levantado carpas de solidaridad y se han organizado protestas en ciudades y barrios palestinos en Israel, en Yaffa, Acre y Nazaret, entre otros.

La situación podría estallar si los prisioneros en huelga de hambre mueren en la cárcel.

Un parlamentario palestino advirtió que si algo malo le sucede a Issawi, toda Cisjordania se levantará y una nueva intifada estallará.

Es una muy verdadera posibilidad.

Algo podría sucederle a Issawi en cualquier momento, sin previo aviso, explicó el director ejecutivo de Médicos por los DDHH, Ran Cohen.

“El principal problema [con los huelguistas de hambre] es que puede haber insuficiencia cardíaca o alguna otra cosa impredecible”, dijo Cohen la semana pasada.

Pero hay un problema mucho más grande que el caso de Issawi o cualquiera de los otros prisioneros en huelga. Que no es el hecho de que sus casos individuales sean injustos, aunque lo son. Someter a una población civil a un sistema jurídico militar es una injusticia más grande.

Hay una palabra para nombrar a un régimen que gobierna a diferentes personas bajo diferentes leyes, basándose en sus diferencias de nacionalidad, religión o color de piel. En una conferencia en Jerusalén, hace dos días, el ex director general del ministerio israelí de exterior y anterior embajador israelí en Sudáfrica, Alon Liel, explicó: “En la situación existente al día de hoy, hasta que sea creado un estado palestino, tenemos un solo estado. Este estado conjunto -con la esperanza de que esta situación sea temporaria- es un estado de apartheid”.

Gran parte de Israel, especialmente los periodistas y los que se interesan por los derechos humanos y civiles, se escandalizaron hace una pocas semanas por el caso del encarcelamiento secreto de Prisionero X, específicamente porque los cargos en su contra fueron mantenidos en secreto para la prensa y el público. Sin embargo, el Prisionero X, conocía cuáles eran los cargos contra él y sus abogados tuvieron acceso a las pruebas del estado en su contra.

A diferencia del Prisionero X, Samer Issawi ni siquiera conoce de qué se lo acusa ni tendrá la oportunidad de impugnar la acusación ante el tribunal, ni mucho menos un tribunal civil, ni será juzgado según la ley civil, con la apropiada supervisión civil.

Samer Issawi es palestino.

A diferencia del Prisionero X, no hay indignación pública en Israel sobre la forma en que el sistema legal está impidiendo a Samer Issawi un juicio justo.

Samer Issawi es palestino.


"Al-Issawi desafía la muerte"
Canción: Shadi al-Burini - Adnan Bilauna / Edición: Filistin al-Iaum
 
 
Fuente: 972mag.com / Fuente del video: Ysn Freedom/Facebook
Traductor: B. Esseddin
 
 
 
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