Enlaces   Contacto    
Portada Refugiados Ocupación Prisioneros

Artículos Reportes Entrevistas Declaraciones Documentos Galería Multimedia

Sitio de la Estrella
La Web
 
 
 
 
REFUGIADOS
 
70 años de una Nakba que ya cumplió más de 100
Bea Esseddin
15 de mayo 2018
“... El pueblo de Palestina no estará satisfecho con la promesa de que en el futuro le será dado algún tipo de control sobre su propio destino... El pueblo palestino nunca admitirá derechos de ninguna organización foránea a desposeerlo de su país...”.
Memorando de la 1ª. Delegación Palestina a Londres, 1921
 

Nakba significa “catástrofe” en árabe. Usamos esta palabra para nombrar la expulsión y desposesión masiva de los dos tercios de la población nativa de Palestina a manos de bandas sionistas. Conmemoramos la Nakba cada 15 de mayo desde 1948.

Para ser estrictos, la Nakba empezó antes del 15 de mayo de 1948 y todavía no ha terminado.

Sin embargo, le hemos puesto esa fecha de nacimiento para inscribirla en la historia de los horrores de la humanidad: es el día en que el movimiento sionista decretó la creación de su Estado artificial sobre las ruinas de Palestina, con la ayuda de las potencias occidentales y sus organizaciones ‘internacionales’, que dicen velar por la paz y la seguridad del mundo.

La Nakba es el resultado del plan sionista de colonización de Palestina que incluye:
- Apropiarse del territorio palestino
- Expulsar y/o exterminar a su población nativa
- Reemplazarla con judíos traídos desde todas partes del mundo
- Negar la existencia de los palestinos, borrarlos de la historia.

(Recordemos, antes de entrar en los hechos posteriores, que Palestina está habitada desde hace 600.000 años y que sus habitantes la cultivan desde hace 8.000. Entre muchas otras invasiones y dominios, soportó las ocho “cruzadas” de los europeos (cuyo discurso supremacista se desplazó al discurso sionista) y 400 años de dominio turco, a pesar de todo lo cual mantuvo su identidad y su productiva actividad económica, social y cultural).

El plan sionista se empezó a concretar en 1878 (Palestina estaba entonces bajo dominio otomano) con la implantación de la primera colonia sionista en Palestina.

Para cuando en 1917, el general británico Allenby ocupa Palestina, y dos días después se da a conocer la Declaración de Balfour, que promete al movimiento sionista la ayuda de su Majestad británica para crear un ‘hogar nacional judío en Palestina’, los sionistas ya habían fundado Tel Aviv, los primeros Kibutz (granjas colectivas, con mano de obra exclusivamente judía) y la organización armada Hashomer, en Palestina.

En 1920, 2 años antes de que la Sociedad de las Naciones le otorgara “Mandato sobre Palestina”, la Corona británica nombró Alto Comisionado para Palestina al sionista británico Herbert Samuel, quien creó las bases para el futuro Estado judío por medio de una serie de medidas que despojaron de derechos a la población nativa palestina y dieron privilegios a los inmigrantes extranjeros judíos.

Cuando en 1936, estalló la rebelión contra el gobierno del Mandato, conocida como la Gran Revuelta Palestina, que duró hasta 1939, motivada por la masiva inmigración de judíos europeos, que gozaban de privilegios en perjuicio de la población nativa, las tropas de Su Majestad británica, disolvieron todos los partidos políticos, deportaron o asesinaron a sus líderes y encarcelaron a miles de palestinos, demolieron viviendas y bombardearon pueblos, devastando toda la estructura de la sociedad palestina y dejándola como presa fácil de la ocupación sionista que empezaría en 1948.

En 1947 el ministro británico de Asuntos Exteriores, Ernest Bevin, anuncia que el problema palestino se someterá a las Naciones Unidas. El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de la ONU, emitió la Resolución 181, recomendando la partición de Palestina. A los inmigrantes judíos que habían adquirido sólo el 5% de Palestina les fue asignado el 54% del país.

Los británicos, con la pseudo cobertura legal de la ONU, entregaron la propiedad del pueblo palestino a los sionistas, una completa infraestructura para construir un Estado instantáneo: 1.700 edificios públicos, 497 oficinas de policía y correos, hospitales y escuelas, 3.000 km de rutas de primera categoría, 1.000 km de líneas ferroviarias, 41 estaciones ferroviarias, 2 puertos, 31 aeródromos y 37 campos militares.

El 13 de diciembre de 1947, quince días después de que 33 países votaran en la ONU a favor de la Partición de Palestina, los sionistas comenzaron su sangrienta conquista de Palestina atacando tres aldeas, mientras los británicos miraban.

Las masacres sionistas contra aldeas palestinas se sucedieron sin descanso desde diciembre de 1947. Pero desde marzo 1948, cuando iniciaron su “Plan Dalet” para despoblar sistemáticamente Palestina de sus habitantes originarios, decenas de miles de soldados sionistas avanzaron a arrancarlos de sus casas y saquear sus bienes privados y públicos.

Hasta el 15 de mayo 1948, estando Palestina aún bajo el Mandato británico, los sionistas despoblaron 250 pueblos y aldeas palestinas, expulsaron a más de 400.000 palestinos y cometieron 41 masacres.

El 15 de mayo de 1948, apenas las fuerzas británicas se retiraron de Palestina, los sionistas implantaron Israel sobre el 13% de Palestina.

Unos 2.500 civiles palestinos, en su mayoría agricultores sin entrenamiento ni armamento militar, enfrentaron a un ejército de 65.000 soldados sionistas extranjeros bien entrenados y pertrechados. Las fuerzas regulares árabes fueron al rescate de lo que quedaba de Palestina, pero fracasaron.

Israel rompió dos treguas, ocupó norte y sur de Palestina y estableció un puente hacia Jerusalén, contrariamente al Plan de Partición de la ONU.

Después de firmar el Acuerdo de Armisticio con Egipto, en febrero de 1949, el ejército sionista avanzó sobre el desierto del sur del país, ocupó el 78% de Palestina y la llamó “Israel”, apropiándose de un 24% más de Palestina, aparte del 54% que le regaló la ONU contra la voluntad del pueblo palestino. Además de cometer más de 70 masacres y atrocidades y saquear completamente viviendas, comercios, industrias, edificios públicos y el patrimonio histórico.

Despoblaron 675 pueblos y ciudades. Convirtieron en refugiados al 85% de los palestinos que vivían en la parte de Palestina que transformaron en Israel. Empujaron a 900.000 palestinos al exilio, a 602 localidades en Cisjordania, Jerusalén Este, Gaza, Jordania, Siria y Líbano.

En diciembre de 1948, la Asamblea General de la ONU, aprobó la Resolución 194, que reconoce el derecho de los palestinos a retornar a sus casas y propiedades de las que fueron expulsados por la fuerza. Los palestinos que continúan en situación de refugiados son hoy más de 8 millones.

Sin embargo, en mayo de 1949, a pesar de todos sus crímenes y atrocidades y a pesar de no cumplir con las Resoluciones 181 y 194 de la Asamblea General, requisito exigido para su ingreso a la ONU, la ONU admitió a Israel como Estado miembro con plenos derechos.

Después de implantar el Estado de Israel sobre las ruinas del 78% Palestina, los sionistas continuaron su plan de limpieza étnica y en 1967 ampliaron su ocupación al 22% restante (Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este), expulsando a otros 400 mil palestinos, a muchos de ellos por segunda vez. Ocupó también los Altos del Golán de Siria, que continúa ocupado hasta hoy, y el Sinaí de Egipto. Los palestinos que permanecieron en Gaza, Jerusalén Este y Cisjordania, muchos de ellos refugiados desde 1948, quedaron sometidos al poder militar israelí, hasta la actualidad.

Todo lo que vino después es bastante conocido. Y si no se conoce, basta con observar lo que está ocurriendo en la actualidad. Pues lo que ocurre ahora en Palestina, ocurre desde hace 100 años.

Pero ahora, en la era del internet, podemos ver en vivo y en directo al ejército sionista masacrar civiles desarmados, incluidos niños, mujeres y ancianos, demoler sus viviendas, secuestrarlos y torturarlos, y bombardear desde el aire ciudades enteras. También podemos verlos lamentarse ante los micrófonos del mundo de sentirse amenazados por los niños palestinos que les tiran piedras y jurar que se defienden de los terroristas.

También los “cruzados” llegaron desde Europa a invadir Jerusalén con la elegante excusa de “liberarla” y fueron derrotados. Y también derrotaremos a los sionistas, que tienen mucho maquillaje y tecnología de última generación, pero mantienen intacta la ideología supremacista de los amos de Occidente, que creen que la película empieza cuando ellos llegan. Creen que cualquier lugar del mundo donde ellos ponen su pie les pertenece.

Pero nosotros conocemos nuestra historia, nuestra tierra y nuestros derechos.

Y el derecho no se funda en la ley sino que la ley se funda en el derecho. Por lo tanto debemos aceptar algunas prohibiciones y limitaciones a la conducta humana para proteger el derecho. Así, está prohibido matar para proteger el derecho a la vida, y no al revés, como pretenden los sionistas, que se la pasan promulgando lo que llaman leyes, para aplastar los derechos universales, entre los cuales está el Derecho al Retorno.

El derecho de todo ser humano a circular libremente, elegir su lugar de residencia, entrar y salir de cualquier país, incluso del propio, y retornar a él, es un principio jurídico básico incorporado al derecho internacional por medio de la Resolución 217 A (III), de la Asamblea General de la ONU, el 10 de diciembre de 1948, que aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Y, en particular, el derecho de los palestinos, expulsados de sus hogares por la fuerza, a retornar a sus hogares, se incorporó al derecho internacional mediante la Resolución 194, más arriba mencionada.

La entidad sionista no sólo impide la implementación del retorno de los palestinos expulsados, sino que en 1950 promulgó su “Ley del Retorno”, para todos los judíos del mundo, adjudicándoles la nacionalidad “judía” automática. También promulgó la “Ley de Propiedad de los Ausentes”, para que el Estado se apropie de los inmuebles cuyos dueños están ausentes, es decir, los palestinos que expulsaron por la fuerza (esta ley, desde 2009, está siendo aplicada también en Cisjordania). Y creó la “Autoridad para el Desarrollo”, para utilizar, vender o alquilar esos inmuebles (robados a los palestinos) a judíos exclusivamente.

Esto no respeta ni los más mínimos principios jurídicos, porque no protege ningún derecho.

Así es que estamos desde hace más de un siglo reclamando nuestros derechos humanos y nacionales a fuerza de sufrimiento y sangre derramada, generación tras generación. Luchando contra los cruzados modernos que quieren convertirnos en un pueblo de refugiados, prisioneros y mártires, apátridas y sin derechos.

Pero nosotros sabemos que esta lucha es más larga que una vida y que los derechos valen más que una vida. Por eso resistimos y seguiremos resistiendo hasta la liberación y el retorno.

 
Notas:
Para más detalles ver:

Período 1917-1939: http://laestrellapalestina.info/ocupacion/represion-britanica-contra-la-gran-revuelta-palestina-jun-2017.html

Período 1948-1976: http://laestrellapalestina.info/ocupacion/breve-cronologia-de-la-ocupacion-de-palestina-1948-1976-jun-2017.html

 
Fuente: http://www.palestineremembered.com/; http://www.plands.org/; http://btd.palestine-studies.org/; http://www.passia.org/
 
Share |
Las opiniones vertidas en este sitio, no reflejan, necesariamente, la opinión de los editores
estrellapalestina2011(arroba)gmail.com
Se permite la reproducción total o parcial de los materiales, siempre y cuando se mencione la fuente, el autor y el traductor.
©Copyright 2006 - Derechos Reservados por La Estrella Palestina