Enlaces   Contacto    
Portada Refugiados Ocupación Prisioneros

Artículos Reportes Entrevistas Declaraciones Documentos Galería Multimedia

Sitio de la Estrella
La Web
 
 
 
 
 
 
 
 
REFUGIADOS
 
La extraña obsesión del senador Kirk:
El esquema para deshacerse de los refugiados palestinos
Dr. Salman Abu Sitta / agosto 2012


En mayo 2012, el senador Mark Kirk (Republicano-Illinois) hizo un notable descubrimiento que había escapado a la consideración de políticos, diplomáticos y expertos durante 6 décadas. Él descubrió que la cantidad de refugiados palestinos no es de 5.000.000 como la UNRWA muestra en sus registros, sino sólo de 30.000. El mérito por este descubrimiento es de AIPAC e Israel ya que ellos habían adelantado este ''descubrimiento'' en los últimos cuatro meses. Kirk ''tomó la señal'' y propuso una moción en el congreso que fue aprobada después de una leve modificación. Una semana después, docenas de sitios judíos y pro-israelíes en EEUU, Canadá y Australia informaron del ''descubrimiento''. Para ellos, deshacerse de los refugiados palestinos es como ignorar el conflicto y la guerra. Los desposeídos palestinos continuarán siendo desposeídos palestinos sin recursos. Esta interpretación no es más que un truco que, en todo caso, prolongará el conflicto e incrementará el sufrimiento de millones de refugiados.

Los refugiados palestinos tampoco son 30.000 ni 5.000.000. Hay 7.400.000 palestinos que no duermen en sus hogares desde hace 23.400 noches porque se les niega el derecho a retornar a sus hogares. La diferencia entre estas dos cantidades -2.400.000- se debe a que algunos no desean registrarse en la UNRWA.

Mirando el mapa de Palestina y comparándolo con la tierra que ocuparon las fuerzas israelíes en 1948/1949 (78% de Palestina), un tremendo incremento sobre el 6% de las (poseídas por judíos) posesiones judías en Palestina, podemos identificar más de 530 ciudades y pueblos palestinos despoblados por las fuerzas israelíes durante al-Nakba (la catástrofe de 1948). Aquellos forzados a salir de sus pueblos constituyen la población de refugiados palestinos de hoy.

La expulsión y la huida forzada del pueblo palestino es la más grande, más amplia, meticulosamente ejecutada y continua operación de limpieza étnica en la historia moderna.

La limpieza étnica es un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad según el sexto principio de la Carta de Nuremberg y el ahora ampliamente avalado Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional de 1998. De la misma forma, perpetuar la limpieza étnica es un crimen contra el derecho internacional, ya sea negando el derecho de los refugiados a retornar a sus hogares, forzando su reasentamiento en otro lugar, exiliarlos, o por cualquier otro medio como cambiar el estatus de los refugiados o forzarlos de alguna manera a renunciar a sus derechos.

La limpieza étnica ha sido una constante política israelí. En las seis semanas que precedieron a la declaración del estado de Israel, David Ben Gurion despobló más de 200 pueblos palestinos mediante la fuerza militar, creando así la mitad del total de refugiados. Eso fue antes de la declaración del estado de Israel, el 14 de mayo de 1948, y antes del final del mandato británico, el cual debería haber protegido a los ciudadanos palestinos. Esa porción de despoblación se produjo incluso antes de que cualquier soldado regular árabe pusiera un pie en Palestina en un limitado intento por rescatar a los palestinos. La otra mitad de los refugiados soportó la expulsión de un naciente Israel en los seis meses siguientes.

Una semana después de la declaración del estado de Israel, Naciones Unidas nombró al Conde Folke Bernadotte como su primer mediador. Un hombre de trayectoria impecable, Bernadotte quedó impactado por las dimensiones de la limpieza étnica sufrida por los palestinos. Él escribió: “Sería una ofensa a los principios elementales de la justicia si a estas víctimas inocentes del conflicto se les negara el derecho a retornar a sus hogares, mientras fluyen inmigrantes judíos a Palestina...”

El 16 de septiembre de 1948 Bernadotte presentó su informe final a la ONU subrayando el derecho de los palestinos a retornar a sus hogares. Al día siguiente, fue asesinado por terroristas judíos, incluido Yizhak Shamir, el futuro primer ministro de Israel.

La ONU, sin embargo, adoptó su informe en la resolución 194 de la Asamblea General, y confirmó esa resolución más de 130 veces en los últimos 60 años.

La resolución 194 de la Asamblea General de la ONU exige tres acciones:

1.- El retorno de los refugiados
2.- Su bienestar hasta que eso ocurra
3.- Establecer un mecanismo para su repatriación e indemnización.

Israel se negó rotundamente a permitir el retorno de los refugiados o aceptar su repatriación a pesar de haberse comprometido solemnemente, al momento de su admisión en la ONU, a cumplir con la resolución 194. Israel aceptó de buen grado que la ONU asuma la responsabilidad de cuidar a los refugiados; de lo contrario, Israel hubiera sido responsable por ellos. De hecho, el cuidado de los refugiados por la ONU fue el único punto de la resolución 194 que Israel aceptó.

Cuando Israel renegó de su compromiso a permitir el retorno de los refugiados y permanecieron en sus campamentos durante los primeros tres años del mandato de la UNRWA, la Asamblea General amplió la asistencia a los refugiados y a sus descendientes nacidos en el exilio (literalmente a pocos kilómetros de sus hogares).

La UNRWA sigue siendo el único elemento implementado de la resolución 194. Los registros de la UNRWA muestran los nombres de los refugiados, sus pueblos de origen y sus campamentos de exilio. Aquí está el cuerpo del delito, descripto en su totalidad por los registros de la ONU. Socavar la UNRWA, por cualquier medio, es socavar la resolución 194 y es de hecho perpetuar el crimen de guerra de limpieza étnica.

El senador Kirk y su equipo deberían estar avergonzados de semejante intento de avanzar hacia la desposesión definitiva de los refugiados palestinos. Ellos pueden pensar que son astutos al estar sacándose el problema de encima, pero en realidad están sentando las bases para mayor dolor y perturbación en la región. ¿La legislatura de EEUU no ha tenido ya suficiente contribución al trastorno (convulsión) y el terror (horror) en Medio Oriente?

Salman Abu Sitta es fundador y presidente de la Sociedad de la Tierra Palestina, dedicada a la documentación de la tierra y el pueblo de Palestina. Es autor del compendio Atlas de Palestina 1947-1966, otros varios atlas y libros y más de 300 documentos y artículos sobre los refugiados palestinos y el derecho al retorno.

 
Artículo relacionado: Kirk y Perry, la UNRWA y el derecho al retorno
 
 
 
Fuente: Palestine Land Society / 01-jul-2012 / http://www.plands.org/articles/033.html
Traductor: B. Esseddin / Revisado por Guillermo Azzi / julio 2012
 
 
 
Share |
Las opiniones vertidas en este sitio, no reflejan, necesariamente, la opinión de los editores
estrellapalestina2011(arroba)gmail.com
Se permite la reproducción total o parcial de los materiales, siempre y cuando se mencione la fuente, el autor y el traductor.
©Copyright 2006 - Derechos Reservados por La Estrella Palestina