Enlaces   Contacto    
Portada Refugiados Ocupación Prisioneros

Artículos Reportes Entrevistas Declaraciones Documentos Galería Multimedia

Sitio de la Estrella
La Web
 
 
 
 
REFUGIADOS
 
El legado de Balfour: La destrucción de Palestina
Dr. Salman Abu Sitta
2 de noviembre 2017

El investigador palestino Dr. Salman Abu Sitta se dirigió a la Casa de los Lores del Reino Unido, el 28 de marzo, para tratar la Declaración de Balfour y sus consecuencias sobre los palestinos. Este año se cumple un siglo desde que fue firmado tal documento y fue bloqueado el futuro Estado de Palestina. A continuación, el discurso del Dr. Abu Sitta:

Señoras y señores:

Estamos presenciando hoy la Guerra más larga contra un pueblo:
Cien años de lucha del pueblo palestino, por la libertad y la independencia, en su propio país.

Cien años de muerte y destrucción en la región.

Cien años que fueron testigos de la destrucción de Palestina y su pueblo.

Tal acto se hizo posible mediante la operación de limpieza étnica más grande, larga, amplia, premeditada y aún en curso, de la historia moderna.

Cien años violando todos los artículos del derecho internacional y de derechos humanos, sin solución ni reparación.

Cien años conduciendo hacia el único proyecto colonialista hasta hoy existente.

La ironía es que Palestina no estaba en absoluto destinada a ser una colonia.

Le fue confiada a Gran Bretaña para construir instituciones de gobierno, en Palestina e Iraq (ambos con Mandato clase A), para un país democrático e independiente que sirva al pueblo palestino.

Ello en cumplimiento de la “Sagrada Confianza de la Civilización” según dice la Carta de la Sociedad de las Naciones.

En lugar de eso, fue convertida en un proyecto colonialista para beneficio de colonizadores europeos judíos que no eran habitantes del país.

E incluso fue peor que un proyecto colonialista.

A diferencia de cualquier otro proyecto colonialista, finalmente llegaron a expulsar masivamente a la mayoría de la población, confiscar sus tierras y propiedades, destruir su paisaje y borrar su geografía y su historia. Fue el acontecimiento más trágico en los 5000 años de historia de Palestina.

***

En 1916, mientras los aviones de los Aliados lanzaban folletos sobre los árabes, durante la I Guerra Mundial, exhortándolos a luchar contra los turcos y ganar independencia y libertad, el británico Mark Sykes y el francés Georges Picot se sentaron, a puerta cerrada, con un mapa de Medio Oriente, a planear cómo repartirlo entre ellos.

Un año después, Arthur James Balfour, canciller británico, concluyó un acuerdo secreto con millonarios judíos europeos para facilitar el establecimiento de "un hogar nacional judío" (no un Estado), en (no de) Palestina. Mantuvo este acuerdo bajo llave. Mientras tanto, las fuerzas británicas entraron a Palestina en la primavera de 1917 y bombardearon Gaza usando proyectiles de gas venenoso (sí) y destruyeron la mayoría de sus antiguas construcciones, aunque fueron derrotados a las puertas de Gaza.

La tarde del 31 de octubre de 1917, las fuerzas de Allenby capturaron Beer Sheba en un ataque sorpresivo desde el este. Las puertas de Palestina quedaron a su disposición. Allenby envió un cable a Londres, el 1 de noviembre: "Capturamos Beer Sheba. Jerusalén será su regalo de navidad". Balfour abrió su gaveta e hizo público su acuerdo secreto el 2 de noviembre de 1917.

Balfour no se avergonzaba de sus actos. Declaró francamente su posición:
"En Palestina no nos proponemos siquiera para por la formalidad de consultar los deseos (no los derechos) de la población actual del país".

Si estas fueron declaraciones políticas beneficiosas, las posteriores acciones británicas en Palestina pusieron estas palabras en acción.

El primer acto fue seleccionar un ministro británico sionista, Herbert Samuel, como Alto Comisionado de Palestina, cuya tarea oficial fue dar a Palestina la independencia y un gobierno en funcionamiento.

Hizo lo contrario. Creó las bases para el nacimiento de Israel. En su mandato (1920-1925), legalmente recién a partir de 1922, construyó los cimientos del futuro Estado de Israel. Durante su corta permanencia, promulgó decenas de leyes que facilitaron a los judíos la adquisición de tierras palestinas; reconoció el hebreo como lengua oficial; estableció instituciones exclusivas para judíos: sistema bancario, sistema educativo, sindicato obrero (Histadrut), obras públicas (Soleh Boneh), empresa de electricidad (Rosenberg). Pero las leyes más decisivas para eliminar Palestina fueron las que crearon el consejo legislativo judío y las fuerzas armadas judías (Haganah), que finalmente se apoderaron de Palestina.

En lenguaje jurídico actual, él sentó las bases del Israel del Apartheid.

Samuel emitió muchas de estas leyes sin autoridad, ni la de la Sociedad de las Naciones, que aprobó el Mandato recién el 24 de julio de 1922, ni la de la Oficina para las Colonias, en Londres, que a menudo rechazó sus enunciados.

La inundación de Palestina con colonos europeos judíos alcanzó su apogeo a mediados de la década de 1930. A fines de 1936, la población total de inmigrantes judíos se elevó a 384.000, el 28% del total de la población (del 9% a comienzos del Mandato). Esto encendió la Revuelta Árabe Palestina (1936-1939).

La Revuelta se encontró con la mayor brutalidad británica. La Real Fuerza Aérea bombardeó aldeas indiscriminadamente. El creciente número de víctimas civiles enfureció a la población y aumentó la cantidad de los que se unieron a las filas de los rebeldes (que los británicos llamaron "bandidos"). Las fuerzas británicas atacaron aldeas, destruyeron sus provisiones, retuvieron a los hombres en jaulas durante dos días enteros sin comida ni agua. Perpetraron ampliamente castigos colectivos. Disolvieron los partidos políticos. Encarcelaron o deportaron a los líderes.

Las fuerzas británicas en aquel momento (de 25 a 50 mil soldados) fueron ayudadas a veces por las fuerzas armadas judías, principalmente por 20.000 policías judíos, supernumerarios, y guardias de asentamientos coloniales, que además les proporcionaron información de inteligencia.

La estimación mínima de víctimas palestinas fue de: 5.000 muertos, 15.000 heridos y una cantidad similar de encarcelados. Más de cien hombres fueron ejecutados, incluso líderes como el Sheikh Farhan Al-Saadi, de 80 años de edad, que fue ahorcado el 22 de noviembre de 1937, durante el ayuno de Ramadán. Así, alrededor del 50% de los adultos varones de la región montañosa de Palestina, que corresponde aproximadamente a la actual Cisjordania, donde la Revuelta fue particularmente potente, han sido heridos o encarcelados por los británicos.

Para 1939, la sociedad palestina estaba desmembrada, indefensa y sin líderes. El año 1939 puede ser definido como la Nakba infligida por los británicos.

Casi diez años después, Ben Gurion perpetró la Nakba de 1948 infligida por los sionistas.

Al final de la II Guerra Mundial, los sionistas recompensaron a Gran Bretaña por su apoyo, que abrió las puertas de Palestina a un alud de inmigrantes judíos. Y comenzaron una campaña de terror contra sus antiguos benefactores. Bombardearon la oficina central británica, ahorcaron a soldados británicos y secuestraron a jueces británicos.

En 1945, Gran Bretaña tuvo que enviar a Palestina la VI División Aerotransportada para combatir el terrorismo sionista. Su objetivo no fue proteger a Palestina, sino a sus soldados.

Los sionistas también asesinaron al conde Folke Bernadotte, mediador d ela ONU, designado para traer paz a Palestina.

Las acciones judías fueron descriptas como "terrorismo" por el Consejo de Seguridad de la ONU en su resolución N°57, de 1948.

En las restantes seis semanas del Mandato, los sionistas atacaron y despoblaron 220 aldeas palestinas y cometieron masacres, la más infame de ellas fue la de Deir Yassin. La tarea de los británicos era proteger a los palestinos. ¿Qué hicieron?

No intervinieron. No intervinieron cuando se cometieron más de una docena de masacres contra aldeas palestinas. La de Deir Yassin fue la más notoria. El jefe de la policía británica en Jerusalén estaba a pocos kilómetros, pero no hizo nada. Los británicos ayudaron a la expulsión de los palestinos de Tiberíades proveyendo transporte a la población expulsada. En la masiva evacuación de la población de Haifa, las fuerzas británicas no defendieron a la población, sino que apoyaron su partida. La caída de Haifa dice mucho sobre la falta del general Stockwell al cumplimiento de sus deberes y la protección de la población. Las acusaciones en su contra y su "cooperación" con los sionistas invasores siguen siendo hasta hoy un punto negro en su historial.

El manuscrito de señales entre las patrullas británicas a lo largo del eje de Yaffa a Jerusalén y su cuartel general en el período crucial, entre abril y mayo de 1948, es un registro condenatorio de la connivencia británica y del incumplimiento de sus obligaciones.

En el registro de la comunicación por radio (N°129) de las tropas (abril y mayo de 1948), hay frecuentes anotaciones que muestran la negativa del ejército británico a rescatar a los aldeanos palestinos atacados por los judíos. El ejército recibió órdenes de vigilar, informar y no interferir. Cuando los judíos pidieron ayuda, las tropas recibieron órdenes de ayudarlos.

Según el registro, la aldea de Deir Muheisen estaba bajo fuego de morteros de la Haganah judía y sus habitantes pidiendo ayuda a los gritos mientras las fuerzas británicas miraban y no hacían nada. Y en sus informes se burlaban de los palestinos llamándolos "negros" [wogs, en el original].

La grosera partida de los británicos dejó al país en un estado de caos y desesperación. Fue la más vergonzosa salida británica de todo su Imperio.

Gran Bretaña no entregó a los palestinos un gobierno en funcionamiento como dicta su deber. Dejaron a Palestina en manos de colonos europeos judíos que fueron admitidos en el país por Gran Bretaña, que los entrenó y los armó. La primera tarea de los colonos fue aterrorizar a los propios británicos para echarlos de Palestina.

El último Alto Comisionado de Palestina, Sir Alan Cunningham, salió de Palestina sin una sola palabra de despedida, ni de los árabes perdedores ni de los judíos ganadores.

Es sin duda sorprendente, y un deplorable reflejo de la política británica, que en lugar de atenerse a sus obligaciones de proteger a los palestinos y entregar una Palestina libre y democrática, Gran Bretaña haya emitido, un año después de la Nakba, junto con Estados Unidos y Francia, la Declaración Tripartita de 1950 contra cualquier intento de cambiar la situación existente, esto es, la destrucción de Palestina y la expulsión de su pueblo.

La historia que siguió, desde la Agresión Tripartita de 1956, también conocida como la Campaña de Suez, hasta la represión por parte de [la primera ministra] Theresa May de la libertad de expresión respecto a las atrocidades de Israel, demuestra que el legado de Balfour está vivo y bien en la calle Downing N°10 [residencia oficial y oficina del primer ministro británico].

Estoy seguro que la mayoría del pueblo británico no acuerda con este vergonzoso legado.

***

Después de 100 años de sufrimiento palestino, tenemos derecho a apelar a TODA LA GENTE DE BUENA CONCIENCIA en Gran Bretaña, y hay muchos, y en todo el mundo, a unirse a nosotros en esta demanda:

Exigimos al gobierno británico:

Pedir disculpas al pueblo palestino por su sufrimiento durante un siglo de muerte y destrucción, aún sin final a la vista, a causa de su omisión negligente o dolosa del cumplimiento de sus deberes y obligaciones,

Pagar una indemnización completa por todos los daños y perjuicios directos e indirectos al pueblo palestino,

Cumplir con las normativas y directrices establecidas por la Opinión Consultiva de la Corte Penal Internacional del 9 de julio 2004, respecto al Muro,

Reparar ayudando, como el propósito lo exige, al establecimiento de una Palestina libre y democrática, por medios tales como:

Corrigiendo sus políticas dentro del Reino Unido y en el ámbito internacional de manera que los derechos inalienables del pueblo palestino se cumplan por completo,

Ayudando, como actor principal, en la reconstrucción de Palestina y la repatriación de su pueblo,

Transmitiendo la verdadera historia palestina y el sufrimiento de su pueblo en los programas de estudios y en los medios,

Y por todos los otros medios que considere necesarios para lograr el objetivo de una Palestina libre e independiente.

Por todo lo anterior, pedimos a toda la gente de conciencia en Gran Bretaña y el mundo apoyar estas demandas para restituir Palestina y traer justicia, libertad y paz a su pueblo.

 
Fuente: Palestine Land Society
Traducción: Bea Esseddin
 
Share |
Las opiniones vertidas en este sitio, no reflejan, necesariamente, la opinión de los editores
estrellapalestina2011(arroba)gmail.com
Se permite la reproducción total o parcial de los materiales, siempre y cuando se mencione la fuente, el autor y el traductor.
©Copyright 2006 - Derechos Reservados por La Estrella Palestina