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REFUGIADOS
 
La odisea de Balfour
De la traición a la expulsión y la búsqueda del retorno

Dr. Salman Abu Sitta
2-nov-2012

Conferencia realizada en noviembre 2005 cerca de Edinburgo, lugar de nacimiento de Lord Balfour.



La Declaración de Balfour

Foreign Office,
2 de noviembre de 1917.

Estimado Lord Rothschild:
Tengo el placer de dirigirle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía hacia las aspiraciones de los judíos sionistas, que ha sido sometida al Gabinete y aprobada por él.
«El Gobierno de Su Majestad contempla favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará uso de sus mejores esfuerzos para facilitar la realización de este objetivo, quedando bien entendido que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina ni los derechos y el estatuto político de que gocen los judíos en cualquier otro país.»
Le quedaré agradecido si pudiera poner esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista.

Sinceramente suyo,
Arthur James Balfour.


En mis ensueños, a menudo me imagino sentado entre el público en la enorme sala de un tribunal, viendo a Balfour en el estrado, escuchando leer una larga lista de cargos contra él. De hecho, durante casi un siglo, 88 años para ser exactos [en 2012, 95 años], Palestina y más allá, han sido escenario de 5 grandes guerras y cientos de incursiones por aire, mar y tierra. Ha presenciado la destrucción de sus ciudades y pueblos, indecibles sufrimientos de 6 millones de refugiados palestinos [en 2012, 7 millones], al menos medio millón de muertos o heridos, muchos millones fuera de Palestina dispersados durante los años de guerra en Sinaí, Canal de Suez, Golán y Líbano. Todo esto coronado por la más larga y brutal ocupación en el mundo de hoy.

Sobre todo, Balfour tiene la dudosa distinción de ser el primero en establecer la política de lo que devino en la mayor operación de limpieza étnica en la historia moderna.

¿De qué otra manera se puede describir el legado de Balfour? Por supuesto, hubo muchos casos en la historia, sobre todo europea, en la que colonos extranjeros descendieron sobre un territorio lejano y mataron o esclavizaron a sus desventurados habitantes. Pero nunca antes, como en Palestina, una política cuidadosamente meditada fue establecida y aprobada, incluso por la llamada Sociedad de Naciones, para implantar nueva población en otro territorio y remplazar a los legítimos habitantes de Tierra Santa.

El gran filósofo británico, Bertrand Russell, dijo hace 35 años:

La tragedia del pueblo de Palestina es que su país fue ‘entregado’ por un poder foráneo a otro pueblo para la creación de un nuevo estado. El resultado es que muchos cientos de miles de personas inocentes fueron convertidas en ‘sin techo’ para siempre… Está totalmente claro que los refugiados tienen todo el derecho a la patria de la que fueron arrancados y la negación de este derecho es el centro de la persistencia del conflicto. Ningún pueblo en ningún lugar del mundo podría aceptar ser expulsado en masa de su propio país; ¿cómo puede alguien exigir que el pueblo de Palestina acepte un castigo que nadie toleraría?

Esta política de limpieza étnica se implementó sin descanso durante alrededor de 30 años, toda la vida de la ocupación británica de Palestina y el Mandato británico. Posteriormente, fue continuada abiertamente a través de la ocupación israelí de toda Palestina.

Entonces esto no es un accidente de guerra, ni un exceso de la Europa racista del siglo 19. Es un plan deliberado para destruir una nación y su pueblo y remplazarlo por extranjeros inmigrantes europeos.

Balfour fue plenamente consciente de este resultado. Cuando alegó en noviembre de 1918 sobre la injusticia de su declaración, dijo:

En Palestina no nos proponemos siquiera pasar por la formalidad de una consulta a los deseos de los actuales habitantes del país… Las cuatro grandes potencias están comprometidas con el sionismo y el sionismo, correcto o incorrecto, bueno o malo, está arraigado en antigua tradición, en necesidades presentes, en esperanzas futuras, de más profundo impacto que los deseos y prejuicios (no derechos) de 700.000 árabes que viven ahora en esta antigua tierra.

En otra ocasión él describió a esos árabes como:

“totalmente bárbaras, subdesarrolladas y desorganizadas tribus negras”

Así que, Balfour aprendió bien las enseñanzas de su tutor y amigo Haim Weizmann. Aquí en el Archivo General de Escocia en Edinburgo, encontrarán una carta de Weizmann a Balfour diciéndole el 30 de mayo 1918 que:

Los árabes son traicioneros… superficialmente hábiles, adoran sólo una cosa: poder y éxito… deshonestos, incultos, codiciosos, ineficientes, tramposos…

Estos comentarios racistas hace la gente como Balfour y Weizmann.

El mismo Balfour no está exento de ciertos sentimientos antisemitas, no sólo hacia los árabes, sino también hacia los judíos. Él escribió en la introducción a la Historia del Sionismo, de Sokolov:

(Es) un serio esfuerzo mitigar las miserias de larga data creadas a la civilización occidental por la presencia en su seno… de un cuerpo extraño y hostil (es decir, los judíos), (que es) incapaz de expulsar o absorber.

Quienes deseaban deshacerse de los judíos europeos encontraron una solución. Conspiraron para plantarlos en Palestina y hacer que los palestinos paguen muy caro por este caso de doble antisemitismo.

George Bush: dese por enterado, los palestinos están por delante de usted. 88 años antes de su campaña de fantasía los palestinos enviaron peticiones y delegaciones desde 1917 y posteriormente exigiendo democracia y representación popular.

Esto es lo que Weizmann dijo a Balfour sobre la democracia en su carta:

Los brutales números operan contra nosotros, ya que hay cinco árabes por cada judío (una mentira, la verdad: 9 a 1)… Este sistema no toma en cuenta el hecho de que hay una diferencia cualitativa fundamental entre árabes y judíos.

Este es el mismo Weizmann que estuvo reuniéndose con líderes árabes predicando la coexistencia y ofreciendo generosos bienes de la industria y la riqueza judía, sólo si les permitían quedarse en Palestina. Él les dijo: … No tocaremos ni un pelo a los árabes... no es nuestro objetivo quitar a nadie de su propiedad...

Churchill, el secretario colonial, dijo al primer alto comisionado sionista para Palestina, Herbert Samuel, cuando este último informó sobre la movilización palestina por libertad y democracia:

Dígales lo que quiera... pero nunca mencione la palabra: representación o consejo de representantes...

Churchill dijo a la delegación palestina en Jerusalén en 1921 cuando ellos exigieron instituciones democráticas:

Paso a paso vamos a desarrollar las instituciones representativas que lleven a un completo autogobierno pero los hijos de nuestros hijos habrán muerto antes de que eso se logre...

Irónicamente Sharon está llevando a cabo la misma falsa misión hoy [2005]. Él dice que está tratando de costruir un estado palestino democrático, supongo que detrás del muro del apartheid y dentro de los campos de concentración palestinos que él creó en Cisjordania.

En este lecho de racismo y cínico desprecio por los valores humanos, estuvo basada la política británica, iniciada por Balfour y seguida posteriormente por otros. No ha cambiado mucho hoy en día, sólo palabrerías de políticos aquí y allá. A los palestinos, las víctimas de esta política, se les pide que acepten esto como su destino. Ellós nunca lo harán. He aquí por qué.



Una breve reseña

Esta es Palestina, tal como la encontró Allenby en 1917, el mismo mes que Balfour emitió su infame carta.

Los judíos eran sólo el 9% de la población. Eran propietarios sólo del 1,7% de la tierra de Palestina. [Fig. 01]

Cuando se conoció la declaración de Balfour y el Mandato británico nombró a un sionista como alto comisionado de Palestina en 1920, la población palestina se movilizó y se rebeló contra la intrusión de inmigrantes extranjeros.

Pero es durante la gestión de Herbert Samuel (1920-1925) que se establece la fundación del estado de Israel.

Durante la gestión de Samuel, fue establecido un pseudo gobierno en nombre de la Agencia Judía. El idioma hebreo fue introducido como uno de los tres idiomas oficiales. Fueron formados núcleos ministeriales: Rutenberg para la electricidad, Mekorot para el agua, Histadrut para el trabajo. Fueron autorizados sistemas educativo y bancario exclusivos para judíos. Lo más importante, un nuevo ejército judío, con el inocente nombre de ''guardianes del asentamiento'', fue entrenado y armado. Más de 100 ordenanzas fueron promulgadas a toda prisa para facilitar a los inmigrantes judíos la adquisición de tierra palestina. Se apoderaron virtualmente de Palestina.

Los palestinos se rebelaron en 1921 y 1929, pero la más grande rebelión fue la de 1936 a 1939. Esta última fue desencadenada por una masiva inmigración judía desde Europa a mediados de la década de 1930. En 1939, los inmigrantes judíos habían aumentado 8 veces desde 1917, el año de la ocupación británica de Palestina. En 1939 ellos constituian el 30% del total de la población (445.000 de un total de 1.501.000). [Fig. 02]

Es en este período, justo antes de la II guerra mundial, que el gobierno del Mandato británico físicamente destruyó la estructura de la sociedad palestina y la hizo presa fácil para la conquista de Palestina que vendría en 1948. Disolvió todos los partidos políticos palestinos. Sus líderes fueron encarcelados o tuvieron que huir del país. La fuerza aérea británica hizo llover bombas sobre los pueblos. Fue aplicado el castigo colectivo. Fueron demolidas viviendas. Fueron destruidas las provisiones. Hombres saludables fueron acorralados y puestos en jaulas. Juicios sumarios impusieron ejecuciones rápidas. Para la posesión de una simple pistola fue impuesta la pena de muerte y para la posesión de un cuchillo fue impuesta la cadena perpetua. La sociedad palestina fue completamente devastada. Al mismo tiempo que los sionistas estaban observando a los británicos cumplir su voluntad, ellos organizaban su ejército de 20.000 soldados, que pronto se incrementaría 5 veces. La escena de al nakba se estableció. Los sionistas estaban listos para asaltar.

Durante la II guerra mundial, Palestina estuvo en silencio. Los británicos se retractaron de algunas de sus hostiles políticas hacia los árabes. Los judíos se opusieron enérgicamente. En la conferencia de Biltmore, ellos planearon apoderarse de toda Palestina.

Hacia 1946 los inmigrantes judíos adquirieron el 5,3% de la superficie de Palestina. Los inmigrantes judíos eran todavía el 30% (600.000) de la población. [Fig. 03]

Entonces Gran Bretaña dejó a Palestina en el regazo de la ONU, la sucesora de la Sociedad de Naciones.

La 'sagrada confianza de la civilización' que fue entregada a Gran Bretaña, conforme al artículo 22 del Pacto de la Sociedad de Naciones, para ayudar a Palestina a obtener su libertad y autogobierno, fue traducida por Balfour y sus sucesores en la transformación de la Palestina de los palestinos en una Israel judeo-dominante con la mayoría nacional palestina destrozada e indefensa.

Gran Bretaña traicionó las precisas cláusulas del Mandato que se redactó. Contrariamente a la cláusula 10 del Mandato, no actuaron para 'salvaguardar el interés de la comunidad'. Se diezmó a la sociedad palestina por medio de brutales acciones militares. Se promulgaron leyes de tierras que estaban contra los intereses de la comunidad. En los últimos 6 meses del Mandato británico no intervinieron para proteger a los civiles mientras los israelíes cometían masacres en los pueblos palestinos. Deyr Yassin estaba a 3 km de la oficina del alto comisionado. Su jefe de policía dijo: ''no es asunto mío''.

Doscientos cincuenta pueblos fueron despoblados por las fuerzas sionistas mientras los británicos miraban. Esos son la mitad del total de los refugiados de hoy. Bajo el Mandato, los británicos estaban obligados a protegerlos.

Contrariamente a la cláusula 5 del Mandato, la integridad del territorio palestino no fue respetada. Fue devorada por los lobos, el jefe lobo israelí entre ellos.

Contrariamente a lo practicado en otros Mandatos, como en Chipre por ejemplo, a los palestinos no les fueron entregadas sus oficinas de gobierno, su infraestructura, sus sitios culturales y religiosos, sus archivos de salud, educación y registro de la propiedad. No hubo nada del acostumbrado decoro colonial de entregar la confianza depositada en el guardián británico de Palestina. Ellos se escurrieron por la noche, groseramente, dejando a la población civil arreglárselas por su cuenta.

Por negligencia, frecuentemente por premeditación y ocacionalmente por prácticas corruptas, los británicos abandonaron, o entregaron, la propiedad del pueblo palestino a los sionistas: una completa infraestructura que ellos necesitaban para construir un estado instantáneo: 1.700 edificios públicos, 497 oficinas de policía y correos, hospitales y escuelas, 3.000 km de rutas de primera categoría, 1.000 km de líneas ferroviarias, 41 estaciones ferroviarias, 2 puertos, 31 aeródromos y 37 campos militares.

Balfour emitió el certificado de nacimiento de Israel y el certificado de defunción de Palestina. Samuel creó las leyes para ello y para que inmigrantes importados sean los nuevos ciudadanos del estado. El Mandato británico vio al pequeño bebé hasta la adultez y le proporcionó toda la infraestructura física necesaria.

La 'Cuestión Palestina' fue llevada ante la ONU para cubrir con una 'hoja de parra' jurídica la incidiosa des-admisión de Palestina por la comunidad internacional, es decir occidental, en la ONU, exactamente como cuando Balfour pidió las bendiciones en la Sociedad de Naciones para su declaración 30 años atrás. Por lo tanto, la partición de Palestina fue sometida a votación en la ONU.

La partición propuesta por la ONU fue una farsa, un apenas disimulado plan para dar respetabilidad a los judíos que se apoderaron de Palestina. A los inmigrantes judíos que controlaban el 5% de Palestina les fue asignado el 54% del país [Fig. 04]. La mitad de la población en lo que sería el estado judío eran palestinos que de repente se emcontraron sometidos a la soberanía de inmigrantes foráneos.

Las consecuencias eran previsibles. Los palestinos no estaban dispuestos a regalar la mitad de su país. Ben Gurion sabía esto. Y puso su plan Dalet en acción. Más de 65.000 entrenados soldados sionistas, que luego aumentaron a 120.000, avanzaron a conquistar Palestina.

Desde marzo 1948, comienzo del Plan Dalet, hasta abril 1949, cuando Jordania firmó el Acuerdo de Armisticio, al nakba se iba a imponer sobre el pueblo palestino.

A lo largo de este período la lista de pueblos despoblados, refugiados expulsados y tierra ocupada, no hizo más que aumentar.

La principal observación es que, hasta el 15 de mayo 1948, estando Palestina bajo el Mandato británico, la mitad del total de los refugiados fueron expulsados y 41 masacres fueron cometidas.

En esta fecha se declaró Israel sobre el 13% de Palestina.

Al final del Mandato, fuerzas regulares árabes fueron al rescate de lo que quedaba de Palestina, pero fracasaron.

Israel rompió dos treguas, ocupó norte y sur de Palestina y estableció un puente hacia Jerusalén, contrariamente al plan de partición.

Después de firmar el Acuerdo de Armisticio con Egipto, Israel ocupó todo el Negev y llegó al Golfo de Aqaba. Los sionistas conquistaron el 78% de Palestina y la llamaron Israel.

Así, la vida fue sofocada en 675 pueblos y ciudades. El 85% de los palestinos en la parte de Palestina que se transformó en Israel, se convirtieron en refugiados. [Fig. 05]

Ellos fueron al exilio, a 602 localidades en Cisjordania, Gaza, Jordania, Siria y Líbano.

- 85% de los palestinos en la tierra que se transformó en Israel fueron expulsados.
- 900.000 palestinos se convirtieron en refugiados [Fig. 06]

Así, Palestina, a la cual prometieron libertad y autogobierno los británicos y la Sociedad de Naciones, fue reducida a esto. Balfour, da testimonio.

El apetito de Israel por la expansión colonial no quedó satisfecho. En 1967 y después, Israel ocupó el 100% de toda Palestina, partes de Jordania, Siria, Líbano y Egipto. Los Palestinos fueron sitiados en cantones aislados, tratados como en campos de concentración. [Fig. 07]

Sharon previó unos pocos cantones palestinos cuya tierra, aire, agua, economía, entrada y salida él controla. Y no tiene problema en llamarlo estado palestino. [Fig. 08-A]

Para asegurarse que los cantones sean guetos palestinos, él inventó y construyó el muro del apartheid. Esta imagen muestra lo realizado hasta hace un año [2004]. [Fig. 08-B]

Sharon planea cercar todos los pueblos palestinos y diseccionar Jerusalén. En julio 2004 la Corte Penal Internacional emitió una opinión consultiva: que el muro del apartheid es ilegal y que Cisjordania y la Franja de Gaza son Territorio Palestino Ocupado. [Fig. 08-C]

Si Sharon construye este muro para separar Israel, al oeste de los palestinos, ¿por qué entonces planea extender el muro del lado este? [Fig. 08-D]

El más siniestro motivo por supuesto es drenar el acuífero de Cisjordania y dejar a los palestinos sedientos.

90% del acuífero occidental es drenado por Israel. El pequeño acuífero norteño será compartido. El insignificante acuífero oriental será dejado a los palestinos. [Fig. 08-E]

Esta es la odisea del pecado original de Balfour. Pero no podemos culpar sólo a Balfour de todos los males. Su legado, su política, su mentalidad colonial todavía impregna los salones del poder en América y Europa.

Sólo hay una manera de expiar estos pecados, para aliviar el interminable sufrimiento. Restablecer los derechos y aplicar la justicia.



Derecho al retorno, sagrado, legal y posible

Sabemos que el derecho al retorno ha sido consagrado por el derecho internacional y respaldado por la comunidad internacional más de 130 veces.

Pero las mentiras y los mitos sionistas siguen siendo propagados. Dicen que el retorno no es viable, no es posible. Incluso si así fuera, esto no es razón para negar la justicia. Sin embargo estas afirmaciones son totalmente falsas.

El 97% de los refugiados están dentro de 100 km a la redonda de sus casas.
El 50% de los refugiados están a 40 km de sus casas, un simple paseo en bus. Muchos pueden ver sus casas. [Fig. 09]

Otro mito: no hay lugar para los refugiados que retornen. Erróneo. La verdad es que el 80% de los judíos israelíes viven en el 14% de Israel. El resto es la tierra de los refugiados habitada por los kibbutz y el ejército. Al parecer Israel sólo encuentra espacio para un millón de rusos, iguales en número a los refugiados en Gaza y Líbano. [Fig. 10-A] [Fig. 10-B]

Otro mito: los pueblos han sido sobre-construidos. Erróneo. El 90% de los terrenos de los pueblos están vacíos. Las zonas sobre-construidas están alrededor de Tel Aviv, Haifa y Jerusalén Oeste.
[Fig. 11-A] [Fig. 11-B]

Nos dicen que debemos mantener el carácter judío de Israel. No hay obligación moral ni legal de los palestinos a permanecer en el exilio para que Israel importe inmigrantes. Pero cuál es el significado de carácter judío...

¿Es religioso?
Los judíos siempre practicaron su religión libremente en los paíes árabes e islámicos.

¿Es social?
Los judíos de Israel provienen de más de 100 países, hablan una Babel de idiomas. ¿Cómo los palestinos van a ser un cuerpo extraño en su país?

¿Es demográfico?
Pretender evitar que los palestinos aumenten en número es racista y prácticamente inútil.

¿Es legal?
Sí. El Racismo y el apartheid están institucionalizados por ley en Israel. Esto ha sido condenado por los grupos de derechos humanos de Naciones Unidas. Por ejemplo, el Comité del Consejo Social y Económico de la ONU en su reunión del 23 de mayo 2003 (E/C.12/1/Add.90) resolvió lo siguiente:

El Ccomité está especialmente preocupado por el estatus de “nacionalidad judía”, el cual es motivo de trato preferencial exclusivo para personas de nacionalidad judía... resultando en la práctica en trato discriminatorio contra no-judíos...

Por lo tanto no hay razón moral, legal, física o geográfica por la que los refugiados no puedan retornar. He aquí un plan en siete fases. [Fig. 12]

En el distrito norte, no hay problema. Todos los terrenos de los pueblos están vacíos con muy pocas excepciones. [Fig. 13]

La representación demográfica confirma esto pueblo por pueblo. [Fig. 14]

El distrito sur es aún más sencillo. El número de judíos rurales en el distrito sur es menor que el de un solo campo de refugiados en Gaza. La superficie de este distrito es 40 veces más grande que la Franja de Gaza. Exactamente la mitad de él es desierto pero con los miles de millones de dólares que recibe Israel, podría revivir su parte fértil. [Fig. 15]

Los pueblos pueden fácilmente dar lugar a la población. [Fig. 16]

La región central tiene problemas algo más difíciles, especialmente alrededor de Tel Aviv y Jerusalén pero pueden ser resueltos como en casos similares en Bosnia y Kosovo bajo supervisión de la ONU. [Fig. 17]

Así es que el retorno no sólo es justo, es inevitable

Esto que presento ante ustedes revela, espero, varios hechos:

Primero, comenzando con Balfour, continuando hoy día con Sharon, los palestinos han sido sometidos a la más grande y más larga operación de limpieza étnica en la historia moderna. Esto se ha logrado mediante una perversa alianza entre el colonialismo occidental y la anacrónica y racista ideología sionista. Esta maldad debe ser revertida. Es una vergüenza para todos nosotros hoy en día consentirla o no hacer nada para eliminarla.

Segundo, el aumento de la conciencia universal en defensa de los derechos humanos y la eficiencia de las comunicaciones electrónicas creó una genuina voz del pueblo, paralela a, y a veces mejor que, los parlamentos elegidos. Esta voz está ganando cada vez mayor importancia en la toma de decisiones políticas. Contemplen la gran demostración de la voz del pueblo contra el racismo en Durban, contra la polución en Seattle y contra la guerra en Iraq y en defensa de los palestinos en muchas ciudades de Europa. Aquí en Gran Bretaña, la voz del pueblo trascendió el confuso discurso político y se convirtió en una fuerza a tener en consideración.

Tercero, los refugiados han retornado a sus hogares en Kosovo, Bosnia, Timor Oriental, Ruanda, Guatemala, Abjasia, Afganistan e Iraq. Regresaron a todas partes en virtud del derecho internacional, aplicado por el Consejo de Seguridad y a veces por soldados de la OTAN. A todas partes menos a Palestina. ¿Por qué? Porque Estados Unidos apoya a Israel incondicionalmente en todos los ámbitos -político, económico, militar- incluso en detrimento de los intereses de Estados Unidos.

Cuarto, el derecho internacional respalda sólidamente los derechos palestinos. El concenso internacional, salvo los estados canallas, también los respalda sólidamente. También lo hacen los comités de derechos humanos basados en tratados. Así que hay respaldo de prácticamente todos los grupos de derechos humanos del mundo. Pero hay una anomalía. Comparemos el extendido y fuerte apoyo de los pueblos hacia los derechos palestinos con el fuerte y persistente apoyo de los gobiernos occidentales a Israel y en detrimento de los derechos palestinos. Tolerar las políticas de Israel hoy significa que los políticos occidentales no han aprendido nada del vergonzoso legado de Balfour.

Por último, pero no menos importante, a pesar de 88 años de lucha contínua, los palestinos no se han rendido ni han renunciado a sus derechos. Y nunca lo harán.

Es deber de todos los hombres y mujeres de conciencia libre en el mundo, apoyarlos.

Para alcanzar la paz, hay sólo un camino. Es el de la justicia. Sigamos este camino.

 

Notas entre (), son del autor.
Notas entre [], son del traductor, salvo los enlaces a mapas

 
 
Fuente: plands.org / 2005 / http://www.plands.org/speechs/003.html
Traductor: B. Esseddin / 2012
 
 
 
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