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Mapeo de Palestina: ¿para su supervivencia o su destrucción?
Salman Abu Sitta / Conferencia / marzo 2012


Habrán leído en los libros de historia, la historia del rey que conquistó tierras lejanas, consiguió riquezas e inmortalizó sus obras en un monumento de piedra tallada. El siguiente rey, quitó su nombre, puso el suyo en su lugar y se declaró vencedor. Este engaño y falsificación continúan hoy en día, sólo que con más sofisticados y falsos “estudios científicos”, sombría ideología y moderna tecnología.

Ahora no tenemos monumentos de piedra. Tenemos cartas y mapas. El mapa es siempre considerado como el certificado de nacimiento de un lugar o el certificado de su identidad y su dueño. En los últimos dos siglos, los mapas se convirtieron en un instrumento de las potencias coloniales para mostrar el alcance de su conquista y dominación. Fue equivalente a plantar una bandera en un territorio nuevo y reclamar su propiedad. En el siglo 19 el Imperio Británico podía jactarse de vastos dominios mostrando, pintados de rosa, más de tres cuartas partes del mapa del mundo.

Pero en ninguna parte del mundo los mapas han sido instrumentos de conquista de un territorio como en Palestina. La Palestina del siglo 19 fue bendecida, y a veces maldecida, con demasiados viajeros, sacerdotes, topógrafos, espías y aventureros que trazaron mapas de la tierra santa. Un esfuerzo especialmente notable en ese siglo fue el trabajo del Fondo de Exploración de Palestina (PEF) que realizó un estudio completo de Palestina durante 4 años a partir de 1871. El resultado fue cartografiado en 26 hojas y 10 volúmenes que muestran 12.000 topónimos. Aunque su propósito era verificar la autenticidad de la Biblia y tenía poco interés en la vida del pueblo de Palestina, sigue siendo el documento más importante que tenemos hoy, de la Palestina del siglo 19. Toda esta cartografía era indispensable para la campaña del general Allenby de ocupación de Palestina en 1917. Dos años más tarde, los sionistas, promoviendo el mito de que Palestina era una tierra sin pueblo, y haciendo caso omiso del bien documentado estudio del PEF, presentó con gran audacia a la Conferencia de Paz de Versalles en 1919 un mapa de Palestina, con un sombreado sobre sus 1000 ciudades y pueblos, y cubierto con las palabras "pastoreo de nómadas". Esa fue su primera descarada falsificación. Otras más estaban por venir.

Este mes se cumplen 93 años de muerte, destrucción y miseria del pueblo de Palestina, resultantes de la Declaración de Balfour, la promesa de los que no son dueños a los que no tienen derechos. Sin embargo, mientras Allenby estaba guerreando en Palestina, Haim Weizmann, en nombre del naciente movimiento sionista, presionó a Gran Bretaña para estudiar cada hectárea de Palestina e identificar cualquier terreno en el que se pueda instalar una colonización judía. Los británicos cumplieron y la Exploración de Palestina fue establecida y nos proveyó de una gran cantidad de información. Contrariamente a los objetivos sionistas, nos dio una prueba absoluta de la falsedad de los reclamos sionistas. La Exploración de Palestina es de lo que trata este Atlas.

Poderes coloniales, influenciados por la presión sionista, forjaron las fronteras de Palestina, para aislarla del este árabe y regalarla. Sus exploradores recorrieron Palestina, trazaron, marcaron y dividieron tierras. Todos estos límites fueron delineados sin el conocimiento y mucho menos el consentimiento del pueblo de esta tierra. La gente de este pueblo se encontró de repente separada de sus familiares, su agua, sus tierras y sus medios de subsistencia por una frontera creada y custodiada por extranjeros.

Las potencias coloniales intentaron crear esferas de influencia, para utilizar los recursos naturales y construir bases militares. Sin embargo, ninguno de ellos intentó despojar o expulsar a la población de la tierra, o confiscar sus tierras y propiedades. El sionismo tiene objetivos totalmente diferentes. Ellos fueron a:

1. Ocupar y confiscar la tierra de Palestina
2. Expulsar a su población y despojarla
3. Borrar su memoria, sus registros y su rastro de la historia

El tercer objetivo, borrar el registro de los palestinos, recibió relativamente poca atención. Se llevó a cabo principalmente a través de mapas y también a través de la reedición de libros históricos y películas de propaganda. Fue una continuación de la guerra militar para conquistar Palestina. Por tanto, no debiera sorprender que Ben Gurion, en julio de 1949, inmediatamente después de la firma del Acuerdo de Armisticio con un país árabe, Siria, formó un comité de geógrafos, historiadores, topógrafos, teólogos y funcionarios con el fin de borrar todos los nombres palestinos para reemplazarlos por lo que se pensaba entonces que eran nombres hebreos. Eso fue un esfuerzo audaz para demostrar que los palestinos no existen y por lo tanto, no tienen historia en Palestina. El Atlas de Palestina 1917-1966, publicado este mes, es un intento de restaurar la historia y la geografía que estaba destinada a ser borrada. En esta presentación se puede pasar por esta experiencia inusual y única de la desposesión y la obliteración de la existencia de las personas. Los siguientes mapas han sido tomados del nuevo Atlas.

(Fig.01) He aquí Palestina, la que las fuerzas de Allenby encontraron cuando la ocuparon en octubre de 1917. Es un país con terreno variable: fértiles llanuras costeras, montañas cultivadas y Al Ghor [الغور -la depresión] bajo el nivel del mar. Es el hogar de los palestinos desde hace varios milenios.

También dispone de agua suficiente para sustentar a su pueblo durante siglos. Estos son los pozos en Palestina (Fig.02-A). También en la ladera de la montaña hay una gran cantidad de manantiales (Fig.02-B). También hay otras fuentes de agua (Fig.02-C). La gente trabajaba en sus campos y vivió en paz durante muchos siglos. Eso no era una tierra de pastoreo para los nómadas.

Después de 30 años de mandato británico, la población judía aumentó del 9% del total al 30% bajo la tutela del Mandato Británico que permitió la inmigración judía a Palestina.

Esta es Palestina, la que Allenby vino a ocupar. Los sionistas consiguieron comprar tierras, debido a los cambios hechos por los británicos a las leyes de tierras lo cual les permitió adquirirlas. La extensión de las tierras adquiridas hasta el final del mandato se muestra en este mapa (Fig.03-A). No excede del 5% al 6% de la superficie de Palestina. Al final del mandato, Naciones Unidas propuso el Plan de Partición, esa propuesta fue avalada por Naciones Unidas bajo una fuerte presión sionista y de EE.UU. (Fig.03-B). Desde el punto de vista jurídico, el Plan de Partición es una recomendación sólo aceptable y aplicable si ambas partes están de acuerdo. Por supuesto, los árabes no iban a aceptar entregar el 95% de su país. El Plan de Partición les dio a los sionistas la soberanía sobre más del 55% de Palestina, que es 11 veces más grande que la superficie que ellos habían adquirido por compra. Esto también significó que 457 pueblos y ciudades palestinas de repente se encontraran bajo la soberanía de un nuevo gobierno de judíos europeos inmigrados en Palestina que acababan de aterrizar allí. El Plan de Partición no prevé un estado étnico ni religioso, ni podría hacerlo en virtud del derecho internacional. Fue simplemente una propuesta de dividir la tierra entre dos gobiernos, sin desposeer a su pueblo (Fig.03-C). Pero los sionistas no estaban satisfechos. En realidad ocuparon el 78% de Palestina, es decir un 24% más de tierra palestina por encima de lo que proponía el Plan de Partición (Fig.03-D).

Los sionistas comenzaron a ocupar Palestina en etapas (Fig.04). Como puede verse, esto se realizó en varias etapas a través de 31 operaciones militares. La anatomía de la conquista israelí de Palestina se puede ver en esta tabla (Fig.05). Los británicos estaban en Palestina, supuestamente para proteger a los civiles y garantizar la integridad de Palestina como un solo país. Las fuerzas de la Haganá consiguieron expulsar a la mitad del total de los [que se convirtieron en] refugiados palestinos mientras estaban supuestamente bajo la protección de Gran Bretaña. Y eso fue antes de que cualquier soldado regular árabe pusiera un pie en Palestina para defender a su pueblo de la invasión sionista. Recordemos que esa población desposeída antes de la proclamación del estado de Israel, fue víctima de la primera fase de la operación de limpieza étnica que se prolongó durante tanto tiempo. Ben Gurion, de hecho, expulsó a los ciudadanos palestinos del estado que iba a declarar el 14 de mayo (Fig.06-A). Después del 15 de mayo, la expulsión de los palestinos continuó. Un total de 800.000 personas fueron expulsadas. En la actualidad suman más de 6 millones de refugiados. Si miramos detenidamente en este diagrama veremos algo peculiar (Fig.06-B), y es que cada despoblación de un pueblo coincidió con una operación militar israelí. Donde no hubo operación militar, durante el período de tregua (en amarillo Fig.05), nadie dejó sus casas. Con el fin de incitarlos a salir más rápido, fueron cometidas masacres durante cada operación militar. Tenemos una lista de alrededor de 70 masacres perpetradas con el fin de impulsar a la gente a abandonar sus hogares. Con este diagrama, podemos enterrar los mitos sionistas: que fue en defensa propia, que los refugiados estuvieron de acuerdo en irse y que no hubo limpieza étnica.

(Fig.06-A; 06-B) Se puede ver que la mayoría de estas masacres son en el Corredor Jaffa-Jerusalén, en la zona costera y en Galilea. Esa fue una cruda limpieza étnica de la gente de esta tierra. Y todavía hoy continúa.

Así que aquí está. Alrededor de 1000 poblados palestinos (Fig.07-A) vivían en paz en su tierra y, a continuación, unos pocos meses después de 1948, (Fig.07-B) la vida ha sido extinguida de 675 pueblos étnicamente limpiados. Y ¿dónde están sus habitantes? (Fig.07-C), fueron expulsados a otras zonas de Palestina, Gaza y Cisjordania, y a los países árabes vecinos.

El método de expulsión fue sistemático. Cada pueblo fue rodeado por tres lados dejando un lado abierto hacia la zona a la que fueron expulsados (Fig. 08). En el norte, el lado abierto fue el que daba hacia Líbano y Siria. En el centro, hacia el Este, hacia Jordania y Cisjordania. En el sur, hacia Gaza y Jordania. Este fue el mayor despojo organizado en la historia moderna.

Tras el cese de hostilidades, fueron firmados acuerdos de armisticio y fue trazada la Línea del Armisticio según los varios acuerdos de armisticio. Cabe señalar que la línea de armisticio no es una frontera. El artículo 2 de los acuerdos de armisticio dice claramente que esta línea no tiene ninguna intención jurídica; no confiere ni niega derechos o reclamos de cualquiera de las partes en cualquiera de los territorios divididos por la línea [1]. Es común llamarla 'Línea Verde', según el uso israelí. Este uso está destinado a oscurecer su significado legal, ya que es una línea de armisticio que no otorga a los israelíes ninguna legitimidad [para la apropiación] de la tierra a ambos lados de la línea.

Ahora, los israelíes tampoco se contentaron con tener el 78% de Palestina. Trataron de todas formas de morder lo que quedaba de tierra palestina y apoderarse de algo más de ella (Fig.09). Tal vez todos ustedes saben cuán hacinada está la Franja de Gaza. Es el lugar al que fue expulsada de sus hogares al exilio en campamentos de refugiados, la población de 247 aldeas. Pero, probablemente, muy pocos saben que la Franja de Gaza original tiene una superficie de 555 km2, más grande que la actual. Esta es la línea (en rojo Fig.09) que fue determinada por la Línea del Armisticio del 24 de febrero de 1949. Sin embargo los israelíes hostigaron a los egipcios y, de hecho los engañaaron de muchas maneras, por lo que los convencieron para firmar en secreto, un acuerdo supuestamente temporal, denominado Modus Vivendi, un año más tarde, en febrero de 1950, con el fin de poder controlar mejor la línea de armisticio. Como resultado de ello, la línea azul temporal fue acordada (Fig.09). Pero resultó que esta línea se convirtió en permanente y esta zona roja (rayado), de unos 200 km2, ha sido robada de la superficie de la Franja de Gaza.

Lo mismo sucedió en el centro de Palestina en la primavera de 1949. (Fig. 10). La línea militar israelí corresponde a esta línea de puntos negra. Los israelíes, literalmente chantajearon al Rey Abdallah de Jordania y amenazaron con ocupar la totalidad de Cisjordania, si no concedía una gran parte de Cisjordania. Como resultado, el trazado final de la línea se convirtió en esto (en rojo Fig.10) capturando una suprficie igual a la de la Franja de Gaza, aquí viven 100.000 palestinos que ahora son ciudadanos israelíes. La mala suerte de los israelíes es que uno de esos ciudadanos es Raed Salah, defensor de la Mezquita de Al Aqsa.

Este chantaje y esta extorsión también se practicó en Jerusalén (Fig.11). Esta línea punteada verde fue la primera línea acordada del Armisticio sobre Jerusalén. La ciudad vieja y los pueblos hacia el sur y el este debían permanecer palestinos, incluidos por ejemplo, Beit Safafa, Walaja. Pero los israelíes presionaron y amenazaron a los jordanos para acordar otra línea que está (en rojo) actualmente en uso. Pero esta línea confisca las tierras de Walaja y Beit Safafa y deja todo el recorrido del ferrocarril de Jaffa a Jerusalén en territorio israelí. Por extorsión Israel se anexionó la zona aquí rayada en azul.

Como resultado, los pueblos palestinos en Cisjordania y Gaza son diseccionados por esta línea, forzando la separación de familias, de sus recursos hídricos, o las viviendas de la escuela o las mezquitas o los campos. Un total de 111 pueblos han sido diseccionados como este (Fig.12). Sus vidas han sido destrozadas por esta línea arbitraria. [2]

Huelga decir que, después de 1967, Cisjordania completa está bajo brutal ocupación y rodeada y confinada por el Muro del Apartheid y que la Franja de Gaza está estrangulada bajo sitio.

No es sorprendente que la práctica israelí de subrepticia confiscación de tierras haya continuado, incluso después de desviar el acuerdo de armisticio a un tratado de paz, como es el caso con Egipto y Jordania. Conocemos el caso de Taba, que Egipto ganó por medio de arbitraje. En el caso de Jordania, los israelíes penetraron en territorio jordano hasta un largo de 10 km y un ancho variable de 0,5 km a 5 km. Jordania tuvo que aceptar la anexión a Israel de algunas de sus tierras contra la teórica compensación de tierra palestina bajo ocupación de Israel. (Fig.13-A) Esta línea roja a la izquierda muestra el límite del mandato [británico]. De acuerdo con el Tratado de Paz esta zona azul (Fig.13-B) fue perdida por Jordania y ganada por Israel. Este no es el único punto. Israel presionó a Jordania para que acepte la extracción de agua de unos 12 pozos ubicados dentro de territorio jordano que rinden hasta 10 millones de m3 por año para mantener una superficie de 30 km2 de fincas [ocupadas por Israel] (en amarillo Fig.13-C). Este mapa nunca fue publicado en Jordania. El Tratado exige compensar a Jordania por esta agua con otros recursos israelíes. Sin embargo, no está claro si esta compensación tuvo lugar o no.

Ahora bien, después de al-Nakba de 1948, Ben Gurion, se encontró con que tenía ya una gran superficie de terreno vacío (93% del estado -judío- es palestino) y cientos de miles de casas vacías. Y ¿qué podía hacer con todo esto? En ese momento era demasiado temprano para traer inmigrantes judíos con suficiente rapidez para ocupar la tierra vacía. Lo primero que hicieron fue saquear todas estas propiedades. Hubo un "frenesí del saqueo", según el escritor israelí Similansky (Fig.14-A).

El primer grupo de saqueadores provino de los cercanos kibbutz o vecindades judías (Fig.14-B). Se abatieron sobre los hogares árabes de las ciudades y encontraron comida caliente en la cocina, el juguete de un niño o una cama sin hacer. Tomaron todo lo que pudieron cargar. Arrancaron las ventanas, puertas y azulejos. El siguiente grupo de saqueadores fue el Ejército. Después de terminar la tarea de expulsar a los agricultores palestinos, volvieron a sus camiones y los cargaron con los bienes saqueados. Según Ben Gurión, los Batallones cargaron 1800 camiones con lo saqueado sólo en Lydda. El siguiente grupo de saqueadores fueron los miembros de alto rango del partido de gobierno Mapai. Ellos compitieron por la elección de casas o casonas de piedra de Jerusalén. Los siguientes saqueadores fueron los empresarios judíos. Se reunieron en Haifa y decidieron que tomarían las fábricas, talleres y comercios palestinos. Los siguientes saqueadores fueron las instituciones. La Universidad Hebrea saqueó bibliotecas privadas en las ciudades principales, cuyos volúmenes aún permanecen allí bajo el nombre de: Biblioteca Nacional.

Sin embargo, los mayores saqueadores fueron el Fondo Nacional Judío y la Agencia Judía. Se apoderaron de todas las casas y tierras restantes. En primer lugar demolieron todas las aldeas en la zona costera y el corredor Jaffa-Jerusalén, para evitar el retorno de los palestinos y quitaron u ocultaron los escombros para evitar lo que llamaron "vergüenza ante los visitantes extranjeros", a lo largo de las carreteras principales. Entonces se encontraron con que la rica historia palestina contiene objetos de valor que podrían utilizar para crear una historia judía. Entonces formaron una sociedad arqueológica para examinar las aldeas antes de destruirlas y conservar lo que consideraron útil para judaizar la historia. Esta sociedad científica académica recibió una lista de los pueblos a ser destruidos. La sociedad marcó los lugares a conservar y el resto fue destruido al instante, en particular los monumentos bizantinos, árabes e islámicos.

Esta demolición a gran escala provocó una pérdida importante e irreversible del patrimonio de la humanidad. En el año 313 DC, el obispo de Cesarea [Eusebius] trazó un mapa con los nombres y la ubicación de las aldeas palestinas. A partir de su registro, hemos identificado 139 pueblos, que llevan el mismo antiguo nombre con leve derivación, que existieron desde hace 2000 años hasta 1948 (Fig.15-A). También se identificaron otros 50 sitios históricos (Khirbat) todavía en existencia hasta 1948 (Fig.15-B). Israel destruyó físicamente la mayoría de estos pueblos de 2000 años de antigüedad y borró del mapa los sitios históricos (Fig.15-C; 15-D). Todos los convenios internacionales pertinentes prohiben terminantemente la destrucción del patrimonio de la humanidad.

Tomemos el caso de la antigua ciudad de Tiberíya [Tiberíades] (Fig. 16). Israel la destruyó y con ella, un precioso león tallado en piedra de 3500 años de antigüedad, se perdió para siempre.

Ahora vamos a centrarnos en los grandes saqueadores y destructores. Ellos mantienen 55 oficinas en todo el mundo, especialmente en Europa y EE.UU., y están registrados como organización benéfica exenta de impuestos. Entre los miembros de su directorio se incluyen líderes políticos occidentales. Aquí en Gran Bretaña, Tony Blair, es uno de ellos. Me refiero, por supuesto, el Fondo Nacional Judío [JNF] (Fig.17-A). Inmediatamente después de al Nakba, el JNF confiscó 2.500.000 dunum, pertenecientes a 372 pueblos palestinos (Fig.17-B). Estos fueron destruidos y bosques y parques fueron implantados sobre sus ruinas (Fig.17-C). Estos bosques persiguen 2 propósitos: el primero, fueron nombrados con los nombres de esos políticos occidentales que ayudaron a la ocupación sionista y el segundo, los bosques fueron utilizados para ocultar los restos de las aldeas sepultadas.

Toda esta expulsión, saqueo y destrucción tuvo lugar en la tierra de Palestina ocupada por Israel en 1948. Entonces ¿qué les ocurrió a las personas expulsadas de Palestina? Están dispersos (11 millones en total) en Palestina y sus alrededores. 88% de ellos están todavía dentro de un estrecho anillo alrededor de Palestina (Fig.18). Es evidente que, después de todos estos años, los palestinos no van a desaparecer y nunca renunciarán a su derecho a regresar a casa.

Su determinación a regresar a casa no es un sueño ni una ilusión. No es una ilusión, como un errante funcionario de la ONU dijo hace dos semanas. Pero necesitan un plan. El derecho internacional los respalda. Como la mayoría de los países del mundo, excepto EE.UU. y algunos líderes occidentales serviles. Si el derecho internacional se implementa, como en la mayoría de los casos similares, ¿pueden los palestinos de forma factible volver a vivir en sus hogares como hombres y mujeres libres? Vamos a tratar de responder a esta pregunta.

La cuestión de la tierra palestina y los refugiados palestinos es una de las más documentadas en Medio Oriente. Por ejemplo, sabemos que la gente de la aldea de Al-Jiyya al sur de Palestina (Fig.19-A) están viviendo ahora en el exilio. Se encuentran en los campamentos de refugiados en Gaza y Jordania. Sabemos que la gente de la aldea de Beit Mahsir, al oeste de Jerusalén, (Fig.19-B) están exiliados. Naturalmente están en su mayoría en Cisjordania y Jordania. También sabemos que la gente de Saffuriyya (Fig.19-C), en Galilea, vive. La mayoría están en Siria y Líbano. Entonces, es posible trazar un plan para el retorno de los refugiados.

¿Podemos reconstruir los pueblos destruidos? ¿Significa eso que tenemos que destruir las construcciones israelíes, como ellos nos hicieron a nosotros? Podemos encontrar la respuesta en esta diapositiva (Fig.20).

Allí encontrarán que el 90% de los terrenos de las aldeas permanecen vacíos hasta hoy. De 560 aldeas despobladas, que se muestran con puntos rojos, sólo 15 tienen sus terrenos en medio de una nueva expansión urbana israelí posterior a 1948, que se muestra en azul. Además, los terrenos de otras 22 aldeas se encuentran cerca de tal expansión. Todo el resto está totalmente libre y listo para la reconstrucción.

Una prueba más se ve en este mapa de la distribución judía en Israel (Fig.21). Esto muestra que el 84% de los judíos de Israel vive en el 17% de la superficie de Israel. Ellos siguen viviendo en las mismas zonas que adquirieron durante el mandato británico. Ellos son mayoritariamente urbanos. Huían de la agricultura y la vida rural. Los miembros de los kibutz son sólo el 2% de la población de Israel. Aparte de esta pequeña zona urbana congestionada (en marrón), el resto del país se utiliza exclusivamente para fines militares.

¿Qué encontrarían los refugiados al regresar a sus distritos de origen? Clasificamos a los actuales ocupantes en 5 categorías:

Palestinos que lograron permanecer en sus casas.

Asquenazíes que conquistaron el país en 1948.

Judíos de los países árabes que fueron traídos en la década de 1950 para llenar el vacío después de la expulsión de los palestinos.

Rusos que emigraron en masa durante unos 5 años, a partir de 1989, después de la desaparición de la Unión Soviética.

Un surtido de judíos de Europa y Norte América que llegaron de forma intermitente, sobre todo después de la ocupación de Cisjordania, Gaza y el Golán, en 1967.

Al mismo tiempo, examinamos la población palestina de 675 ciudades y pueblos que sufrieron limpieza étnica. Rastreamos sus aldeas y sus campamentos de exilio usando los registros de UNRWA. En consecuencia, fue posible estimar la población existente y a retornar.

Tomemos el Distrito Norte, donde un porcentaje considerable de la población sigue siendo palestino (Fig.22-A). Esto muestra la población actual dividida en esas 5 categorías. Entonces ¿qué pasaría cuando los refugiados regresen a casa? (Fig.22-B) No parece ser un problema de gran oleada o muchedumbre. Alrededor de 800.000 refugiados pueden regresar a vivir en sus casas con sus parientes y amigos, los cuales ya constituyen la mitad de la población existente. El viaje es sólo un paseo en autobús.

Podemos repetir el mismo ejercicio en el Distrito Sur, que es en realidad mucho menos que un problema. (Fig.23-A) Aquí se muestra la población existente clasificada como en el Distrito Norte. Con excepción de 3 ciudades originalmente palestinas y ahora habitadas y expandidas por judíos, y algunas otras pequeñas ciudades "de desarrollo", todos los judíos rurales en esta zona (73.000) casi llenan un solo campamento de refugiados de Gaza. Los refugiados a regresar (Fig.23-B) son casi el mismo número que los pobladores actuales, 800.000 cada uno. Estos refugiados, literalmente, pueden caminar hasta su casa.

Entonces, ¿qué necesitamos para implementar la largamente negada justicia y poner fin a los trágicos sufrimientos que continúan hasta el momento desde hace 6 décadas? Tenemos que demoler el racismo y el apartheid y restaurar la justicia.

Ahora tengo dos últimas observaciones, ambas creadas por el advenimiento de la tecnología moderna utilizada en este Atlas.

La primera es esta: No es necesario refutar el mito sionista de que Palestina es una tierra sin pueblo. Ni siquiera necesitamos rastrear en las bibliotecas del mundo nuestros títulos de propiedad, que fueron todos robados por Israel.

Sólo tenemos que recurrir a la misma gente, los palestinos, que labraron a través del tiempo y sin pretensión ni plan, el vocabulario de su historia social. Este vocabulario, este registro masivo creado por la vida de la gente durante miles de años, ahora está inmortalizado en 40.000 nombres de lugares, genuinamente hechos a mano por el propio pueblo y registrados en el Atlas. Éstos son algunos de ellos (Fig. 24-A; 24-B; 24-C).

Los clasificamos así:

1.500 nombres de asentamientos humanos, es decir ciudades, pueblos, aldeas y tierras tribales.

16.000 nombres de lugares religiosos o históricos, como mezquitas, iglesias, maqamat [3], santuarios, cementerios, tumbas, pozos, manantiales y otros accidentes geográficos.

30.000 nombres de lugares que cubren casi cada acre en Palestina.

La mayoría de los estudios que se han realizado sobre la historia de Palestina se han preocupado por los nombres de ciudades y pueblos, con el fin de examinar la veracidad y autenticidad de la Biblia.

Los nombres de las aldeas de Palestina a menudo se refieren a las familias que habitan en ellos.
Hay 120 nombres que comienzan con: Beit, “la casa de” tal y tal [Ej. Beit Hanun, بيت حنون ].
Hay 51 nombres que comienzan con: Kafr, “el pueblo de”, “el clan de” [Ej. Kafr Kanna, كفر كنا].
Hay 2.500 localidades cuyo nombre comienza con: Khirbet, “aldea” o “ruina” de un antiguo lugar, que estuvo o está todavía habitada, pero todo el tiempo reconocida [Ej. Khirbet Al-Hijra, خربة الهجرة].

Sin embargo, la vida de los palestinos se registra no sólo en los nombres de estas localidades y sus sitios religiosos, sino también en una nueva categoría de nombres que casi nunca ha sido estudiado, ni siquiera registrado en ningún volumen, excepto éste, a pesar de que constituyen largamente el mayor número. Estos nombres:

Honran la familia, mencionando: Abu [padre], Umm [madre], Ibn [hijo], Bint [hija], casi 3000 veces, en relación a un lugar con características particulares, como “Umm Esh-Shuqaf” [literalmente: “Madre de las vasijas de cerámica”, para referirse a un lugar en el que se producen piezas de alfarería].

Indican propiedad: Jardín de Ali, Campo de Hussein.

Indican campos sembrados: Aceitunas, Uvas, Higos.

Indican lugares donde son comunes ciertos animales: Caballos, Camellos, Gacelas, Lobos, Zorros. O aves: Hamam [Palomas], Halcones.

Indican los colores de la tierra: Roja, Amarilla. O el tipo de terreno: Colina, Monte, Prado.

Indican: Pozo, Manatial y Estanque.

Indican oficios, tales como: Fábrica de Cerámica, Prensa de uvas, Molino de viento o de agua.

Indican la procedencia de los agricultores: Akkawi [de Akka], Ghazzawi [de Gaza], Durzi [Druso], Nasrani [Cristiano].

Indican la ubicación relativa de la aldea: Bajo [Tahta], Sobre [Fawqa], Entre [Bein].

Indican eventos especiales: Lugar de Nacimiento de los Caballos, Lugar del Asesinato del Jefe, Lugar del Ahorcamiento, Escena de la Batalla.

Indican nombres extraños tales como: Subir y Bajar [Talaa Nazala/ طالع نازل], Buen Nombre [Taibal Ism/ طيبة الإسم], Buen Día [Sabah al-Kheir/صباح الخير], Estrella de la Mañana [Najmat as-Sabah/ نجمة الصباح], Escudo Protector [Hami Qursa/ حامي قرصة], Cara del Lobo [Uajat ad-Dib/ وخة الذيب ], Cuento del Perro [Danab al-kalb/ ذنب الكلب]

Todos estos lugares tienen 40.000 nombres de gente, creados por la gente, para uso y reconocimiento de la gente. Sus vidas fueron grabadas en su uso y en el habla. Eso es lo que Ben Gurion quería destruir. Debe estar revolviéndose en su tumba de saber que todo el patrimonio que él borró ahora fue restaurado. ¿Con qué quiso él reemplazarlo?

El Boletín Oficial de Israel produjo, después de un arduo trabajo, sólo 6.800 nombres. Estos eran nombres de asentamientos israelíes al estilo hebreo, nombres de algunas aldeas árabes que quedaron y nombres de prominentes montañas y ríos. Los israelíes carecen de 33.000 nombres. ¿Por qué? Porque los israelíes no tienen tanta historia en esta tierra, como la de los palestinos. Son los recién llegados y los palestinos son los verdaderos dueños de la tierra.

La segunda observación que quisiera hacer es también acerca de Ben Gurion. Se afirma que dijo: "el viejo morirá y el joven olvidará". Bueno, el viejo se murió, pero no antes de haber transmitido el mensaje a sus hijos. Les habló de su pueblo, sus campos y su vida. Los niños lo llevan por todo el mundo con mejor formulación y más destreza de la que tuvieron sus padres.

Ahora tengo un regalo para el padre y el hijo. El padre puede mostrar al hijo y al nieto su pueblo y su tierra sin miedo a olvidar. Ambos tendrán un paseo en helicóptero y volarán sobre el pueblo y el padre volverá a contar la misma historia pero con una diferencia. No se desvanecerá con el tiempo. Los hijos del hijo pueden ver una y otra vez. Ahora abróchense el cinturón de seguridad. [4]



Cuando empecé con la historia de los monumentos desfigurados nos dimos cuenta de que la verdad puede estar oculta o distorsionada. Pero siempre tiene una manera de volver. No muere fácilmente. Así es la justicia. La justicia tiene una larga vida. Aunque destruidos o quemados y hechos cenizas, resurgen de ellas, como el Ave Fénix, para perseguir al asesino, al ladrón y al injusto.

Estoy seguro de que la verdad brillará de nuevo y la justicia prevalecerá. Como creyente en el espíritu humano que se niega a rendirse a las malas acciones, estoy seguro de que los palestinos sin duda vencerán y ejercerán el derecho humano más básico: regresar a casa.


Video de la conferencia (en inglés)




NdT:

[1] Art.2 - “Con el especial objeto de poner en práctica la resolución del Consejo de Seguridad del 16 de noviembre de 1948, las Partes afirman los principios y propósitos siguientes:
1. Reconocen el principio de que no debe obtenerse ninguna ventaja militar o política al amparo de la tregua ordenada por el Consejo de Seguridad;
2. Reconocen también que ninguna cláusula del presente Acuerdo prejuzgará en ninguna manera los derechos, reivindicaciones y posiciones de ninguna de las Partes en este Acuerdo cuando se llegue al arreglo pacífico definitivo de la cuestión de Palestina, ya que las cláusulas del presente Acuerdo vienen dictadas exclusivamente por consideraciones de orden militar.” (Traducción oficial, Consejo de Seguridad, ONU)

[2] En Palestina, como en el resto del mundo árabe, las zonas 'rurales' tienen características muy distintas a las de Europa o América. Allá la gente siempre habita en cascos urbanos (ciudad, pueblo o aldea), quedando por fuera de éstos la zona de campos de cultivo y pastoreo, los talleres de manufactura o las industrias, las cisternas o manantiales para riego, los molinos comunitarios de granos etc. Por ello cualquier demarcación fronteriza que no coincida con la frontera real de la ciudad, pueblo o aldea, que siempre está por fuera del casco urbano, dejará a sus pobladores, o parte de ellos, separados de su fuente de trabajo u otros recursos imprescindibles como el agua para riego. Y si la demarcación corta el casco urbano, dejará a la población, a un lado y otro de la línea, separada de todo lo que hay del otro lado: familia, amigos, vecinos, escuela, iglesia, mezquita, hospital, comercios etc.

[3] Tumbas de personas consideradas sagradas o virtuosas, como profetas o sabios, que se convierten en lugares santos al ser visitados para venerar a dichas personalidades. Hay en Palestina más de un centenar de maqamat, 52 de las cuales se encuentran en Al-Khalil (Hebron), al sur de Cisjordania, una de ellas es la tumba del profeta Ibrahim (Abraham).

[4] Para ver todos los videos de Palestine Land Society: http://www.youtube.com/user/PalestineLandSociety?feature=watch

 
 
Fuente: Palestine Land Society / 2011 / http://www.plands.org/speechs/016.html
Traductor: B. Esseddin / enero 2012
 
 
 
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